Santuario de San José se filtra, acusan autoridades religiosas
Un año y 4 meses después de su apertura, por el sismo de 2017, el templo tiene daños causados por la humedad; la cúpula y algunas zonas de las paredes necesitarán mantenimiento
Autoridades religiosas del Santuario de San José, en la capital, acusaron que el templo tiene filtraciones de humedad, apenas a poco más de un año de haber sido intervenido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
A través de sus redes sociales las autoridades eclesiásticas expusieron fotografías en donde señalaron el mal estado en que se encuentra el impermeabilizante; “con mucha pena, compartimos fotos de como se encuentra el impermeabilizante del Santuario a poco más de 1 año de su apertura”, dice el texto.
Las imágenes muestran que la capa blanca que recubre el techo está desgastada o se está degradando, probablemente por el efecto de las lluvias y las condiciones climáticas.
Abc Noticias comprobó que, por la parte interna, la cúpula y algunas zonas de las paredes tienen rastros de humedad y la pintura comienza a caerse, en una pared, cercana a la capilla bautismal, hay indicios de salitre y las decoraciones donde se aprecia laminado de oro también empiezan a caerse.
Lo más preocupante es la cúpula, pues los daños pudieran desprender el remozado y, por consiguiente, poner en riesgo la permanencia del templo abierto al público.
El Santuario de San José fue uno de los templos católicos más dañados por los sismos de septiembre de 2017; el del 19 de septiembre provocó daños estructurales e gran magnitud.
Fue cerrado y 6 años y medio después se abrió nuevamente; el 18 de febrero de 2024, el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, encabezó un acto protocolario con el que se entregaron los trabajos de intervención y reconstrucción.
Meses después comenzaron a ser visibles los desperfectos. Abc Noticias advirtió, en julio de 2024, que el templo ya tenía filtraciones de agua en la cúpula a apenas seis meses de la conclusión de los trabajos.
Lo que más lamentan los representantes de la iglesia es que, según los restauradores, fueron utilizados materiales de alta calidad y todo fue supervisado por los expertos, además de que para lograr la restauración se reportó una inversión de 35 millones de pesos.
