Estado

Cuerpo de profesor del ITA estaba en congeladores de la PGJE

  • Más de un año se mantuvo en calidad de desconocido sin ser entregado a los familiares, las autoridades no explicaron como fue que llegó a la morgue

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) mantuvo por más de un año en los refrigeradores del servicio médico forense (SEMEFO), el cuerpo del profesor del Instituto Tecnológico de Apizaco (ITA) desaparecido en mayo de 2019.

Familiares de Francisco, el docente de 53 años, acusaron que el cuerpo estuvo en la morgue en calidad de desconocido mientras se organizaban marchas y continuaban los trabajos de búsqueda, sin que ninguna autoridad diera razón de donde podría estar el ahora occiso.

Señalaron que apenas el martes les dieron noticias y les entregaron a su familiar el miércoles, los quejosos argumentaron que «fue hasta que en el SEMEFO se dieron cuenta que se trataba de quien estaba desaparecido desde hace dos años y tres meses”.

La Procuraduría local informó, ayer por la tarde, que concluyó con éxito el proceso de identificación de un hombre que, por más de un año, estuvo en calidad de desconocido, por lo que luego de terminar las pruebas le fue entregado a sus familiares.

En respuesta, los afectados coincidieron en que esto se trató de un error de la Procuraduría, argumentando que no es posible que a más de 12 meses de que el cadáver haya sido encontrado y, pese a toda la tecnología para los procesos que existen hoy día, recientemente se haya dado con la identidad.

A través de un comunicado, la dependencia estatal se justificó diciendo que «derivado de la exploración del cadáver, no se obtuvieron datos de filiación valorables que pudieran ser agregados a la base de datos PostMortem y que coincidieran con el archivo de búsqueda de Francisco N., reportado como desaparecido en mayo de 2019, ya que se estableció que las características antropométricas, estomatológicas y de vestimenta, no coincidían con las descripción realizada en la entrevista por los familiares».

Ante esta situación, dicta el comunicado, «se llevó a cabo el protocolo para el Tratamiento e Identificación Forense con la intervención de las áreas periciales en Fotografía, Odontología y Genética; no obstante, resultado del prolongado tiempo de sumersión y las condiciones ambientales del lugar, produjeron un avanzado estado de putrefacción del cuerpo, lo que arrojó muestras biológicas altamente degradadas, dificultando la obtención de información genética de cantidad y calidad en las primeras intervenciones».

La PGJE también informó que, durante el proceso, la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas y No Localizadas mantuvo comunicación constante con los familiares, además de llevar a cabo diligencias y rastreos para agotar cualquier posibilidad de localizar a su familiar.