OpiniónPORTADA

Ofendida

Así se debe sentir la comunidad LGBTTTIQ+ luego de que se diera cuenta de que las acciones afirmativas del ITE para representar a los grupos sociales poco visibilizados no fueron más que simple requisito, y que ahora sus autoridades electas ya no se identifican con ellos

Miguel Ángel Lara

Ofendida podría mostrarse la comunidad LGBTTTIQ+ que una vez más fue vulnerada en Tlaxcala, y ahora sí, por quien menos lo pensaban.

Y es que ante la sospecha y los pronunciamientos que hubo acerca de que algunos candidatos estaban mintiendo únicamente para conseguir un cargo público, al final el tiempo les dio la razón.

Ya sabemos, sin decir nombres, de quién estamos hablando, así que sin el afán de molestar porque sucede que la vida privada no se toca, a menos que ellos mismos la ventilen para inscribirse como aspirantes y luego se quejen, esta vez trataremos de dar nuestro punto de vista muy superficial.

Ya sabemos quien mintió ante el ITE, ya sabemos quién se dijo ofendida por preguntarle eso, lo que no nos quedó claro es si ahora la autoridad electoral actuará en consecuencia, o permitirá que, al igual que la comunidad gay, sea burlada y quede mal.

Tal pareciera, amable lector, que las acciones afirmativas del instituto electoral no son más que simulaciones que cualquiera, sí, cualquiera se puede pasar por el arco del triunfo sin que nadie diga nada, y que todo el papeleo que hicieron algunos no sirvió para nada. 

¿Qué será lo próximo? ¿Personas discapacitadas sin discapacidad pero que, eso sí, presuman tener muchos amigos en ese sector y por ellos van a trabajar?

Bueno, la respuesta se la dejamos, una vez más, al ITE.

Mientras tanto, pues está claro que sí mintieron, tal como Antonio Martínez Velázquez y miembros de la comunidad gay supusieron, y ahora ante el bochorno de quienes ya declararon, ¿aquellos mentirosos tendrán el valor de aceptar su falta o seguirán mintiéndole a todos los tlaxcaltecas?

Bueno, ya sabemos en quién no tenemos que confiar, pero mejor lo dejo así, porque no sea que también se sientan ofendidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *