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Lorena Cuéllar: un estilo de gobierno diferente

Por: José Luis Ramírez Romero

Se han cumplido los primeros 100 días del gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros.

Más allá de las acciones que su administración ha llevado a cabo en este breve periodo de gestión, lo que destaca es un estilo de gobierno diferente al que los tlaxcaltecas estábamos acostumbrados.

La gobernadora de Tlaxcala ha logrado un impacto favorable entre los ciudadanos tlaxcaltecas mediante una comunicación accesible y cercana con la gente.

Ella fue la primera mandataria surgida de la nueva camada de Ejecutivos estatales de la pasada elección de junio, que arrancó su gobierno con una expectativa de cambio importante. También, la primera gobernante tlaxcalteca en iniciar su gestión en el Top 10 de los mandatarios estatales mejor aprobados, de acuerdo a varias encuestas.

Hablamos, pues, de la gobernadora más popular que ha tenido Tlaxcala en las últimas décadas, y en buena medida, esto se debe a que su estilo personal de comunicación tiene un efecto positivo en los ciudadanos.

La gente siente a Lorena Cuéllar una política cercana, accesible, y sensible. Es una personalidad muy distinta a la de sus antecesores, incluida la propia ex gobernadora Beatriz Paredes Rangel, quienes ejercieron su autoridad con mayor rigidez.

Hoy, Tlaxcala tiene como gobernante una mujer receptiva y profunda, que ha hecho de la política la herramienta para brindar a la gente un servicio útil. Si servir es el arte supremo, Lorena Cuéllar hace de esta cualidad un auténtico ideal, y así lo demuestran decisiones relevantes que vale la pena poner en su justo contexto.

Por ejemplo, para contar con mejores condiciones institucionales, logró que la pasada legislatura aprobara una relevante reforma a la estructura de la administración pública estatal, con la cual se trasformaron diversas dependencias. Esta modernización entrará en vigor pleno el siguiente año, acompañado de un presupuesto que, con el aval de los diputados locales, privilegiará el gasto social, en franca línea política con el proyecto de la Cuarta Transformación que, a nivel federal, encabeza el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Asimismo, consiguió la emisión de la Alerta de Violencia Género, que por años evitó el gobierno estatal, para comprometer acciones contundentes para enfrentar los casos de abuso contra las mujeres asociados al aumento de feminicidios. Su compromiso con la equidad de género quedó expresado en la manera en que integró su gabinete, principalmente, con el nombramiento de una mujer al frente de la procuraduría estatal.

Por otra parte, reorientó los esfuerzos gubernamentales para fortalecer el sistema estatal de salud, y lograr que Tlaxcala pudiera superar la emergencia sanitaria por Covid-19. Las acciones en esta materia han sido las más evidentes, y de las más apoyadas por la población, junto con aquellas relacionadas a la reactivación de la economía, que dejarán sentir su efecto con más claridad el siguiente año.

Un aspecto a destacar es la manera en que resolvió asuntos que, por razones políticas, se dejaron de atender, como la recuperación del proyecto de la Central de Abastos y el funcionamiento de las instalaciones de la Plaza Bicentenario, que datan de tres administraciones atrás. La voluntad política de resolver conflictos le permite a la gobernadora de Tlaxcala acrecentar su credibilidad, lo que es bueno para la institución de gobierno que encabeza. La adaptación como ambulancia aérea de uno de los helicópteros del Ejecutivo estatal lo demuestra, ya que implica el cumplimiento de un compromiso de campaña que no fue postergado. También el Complejo de Atención en Salud y Bienestar, una obra de infraestructura que no tuvo que esperar para responder a la urgente demanda de mayores servicios a la población.

Un aspecto sensible de atención, por supuesto, es el de la seguridad pública. El escenario nacional en este rubro es complejo. Y pese a ello, Tlaxcala se mantiene como el segundo con mejor incidencia delictiva. La voluntad de enfrentar los problemas está presente ahí también, con mejor coordinación y más colaboración interinstitucional, que ha beneficiado a los municipios con más patrullas y uniformes, y respaldado a las instituciones federales se seguridad, que tienen en Tlaxcala una aliada eficaz.

La actitud servicial de la mandataria tlaxcalteca no mitiga el ejercicio de su autoridad, y la mejor muestra de ello es su lucha frontal contra la corrupción, que se ha manifestado claramente en el combate a la tala ilegal en el Parque Nacional La Malinche. Con aseguramientos de vehículos, mercancía y sospechosos, reitera el compromiso de cumplir su palabra.

Según las encuestas, Lorena Cuéllar es una de las tres gobernadoras mexicanas con más aceptación, así como una de las gobernantes de Morena mejor evaluadas. Y por donde se mire, su compasión por la gente carenciada y su disposición por ayudar a otros es uno de sus sellos comunicativos.  

Sus expresiones de afecto y sentimientos se aprecian a través de sus redes sociales, que son ahora uno de sus principales vehículos para compartir de primera mano sus actividades humanitarias y de servicio que, ciertamente, la exponen como una persona nacida para entender, ayudar y colaborar. La retroalimentación que recibe de sus simpatizantes permite apreciar cómo, de manera casi intuitiva, la gobernadora se percibe como una lideresa que actúa de corazón.

Hoy, en un hecho inédito, la Plaza de la Constitución será el punto de encuentro de los ciudadanos convocados por su gobernante para les rinda cuentas de estos primeros 100 días de gestión. Es muy significativa esta forma de comunicar, que se aspira más realista, práctica y concreta. Confiemos en que inaugure una etapa que deje atrás la postergación, la indolencia, la timidez, y la tendencia a evadir los problemas, para dar paso a una época de ejercicio de gobierno responsable que finque su éxito, no solo en la visión de su líderesa y la eficacia de sus colaboradores, sino también en su capacidad para recibir el apoyo del pueblo, que demuestra ser un actor vivo y valioso para la transformación del estado.