Municipios

Conserva Tepeyanco tradición de «papalotes»

  • Con un concurso revivieron las «coleadas» para incentivar la convivencia familiar y recuperar los pasatiempos de antaño; es de los pocos Municipios que mantiene esta costumbre

En el municipio de Tepeyanco tanto autoridades como vecinos conservan la tradición del vuelo de los “papalotes”, un juguete que, pese a las nuevas tecnologías, se ha sabido mantener en el gusto de chicos y grandes y con ello a la fecha se continúan realizando competencias como las famosas “coleadas”.

Con un concurso, Silvio Muñoz, reconocido artífice de la elaboración de papalotes, en coordinación con el ayuntamiento que encabeza Gaudencio Morales, revivieron la tradición que tiene como objetivo incentivar la convivencia familiar y recuperar los pasatiempos de antaño; los ganadores fueron acreedores a electrodomésticos y otros premios.

La tarde del domingo, tras previa convocatoria, decenas de familias se reunieron en la parte alta de la colonia Vacaciones para participar en las “coleadas”, tradición del municipio de Tepeyanco desde hace varias décadas.

Más de 50 papalotes se elevaron por el cielo al llegar la tarde, como cada año, los organizadores invitaron a los vecinos para que llevaran comida, la cual fue compartida de manera gratuita a los asistentes. Al menos 6 familias obsequiaron algunos alimentos.

El espectáculo, que puede admirarse cada año en el mes de febrero, es posible gracias al arraigo que en el municipio tiene en la elaboración y vuelo del papalote. Por lo que en más de una fecha se admira. Además, con el respaldo de las autoridades municipales, esta tradición se preserva y promueve.

Tepeyanco es un municipio que se caracteriza por su larga tradición en el vuelo de papalotes. Una tradición que cada año resulta todo un acontecimiento por el importante número de familias que se reúnen con el entusiasmo de volar un papalote, algunos con rezumbador, otros multicolores y otros de gran creatividad.

Por encima del valor de la premiación, está incentivar a los participantes para que el próximo año regresen para dar vida a este festival multicolor. Por ello, los premios son en especie y aunque se nombró a un primero, segundo y tercer lugar, hubo premios para más de una decena de participantes.

Al final, el alcalde, Gaudencio Morales, tuvo que cortar el hilo de los papalotes ganadores para que se perdieran en el cielo, según la costumbre.

Alexis Meléndez, quien obtuvo el primer lugar, fue premiado con un horno eléctrico y, de acuerdo con la tradición, será él quien organice el evento del próximo año.