Opinión

Apagones, afectaron enfermos de COVID

PERSPECTIVA; OPINIÓN

Familias tlaxcaltecas sufrieron en serio los recientes apagones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y no es solo por la falta de luz, sino porque sus familiares contagiados de COVID-19 se quedaron sin oxígeno ante la falta de energía eléctrica.

Si bien los Hospitales y Centros de Salud de Tlaxcala están equipados con tecnología (plantas de luz propias) para contar con energía eléctrica cuando falla el servicio de electricidad de la CFE, y sin problema mantener la atención médica a los pacientes, esto no es así en la mayoría de los hogares tlaxcaltecas.

Actualmente, mujeres y hombres se mantienen aislados en sus casas tras haber dado positivo al contagio de coronavirus, algunos de estos tlaxcaltecas han requerido de la asistencia de oxígeno para poder sobreponerse de la enfermedad.

Familias que en sus hogares medicamente atienden a sus pacientes de COVID, usan tanques de oxígeno para mantener en niveles idóneos la respiración de los enfermos, pero también hay casas donde usan aparatos denominados “concentradores de oxígeno”, y es aquí donde se presentaron severos problemas ante la falta de energía eléctrica.

Estos aparatos funcionan primordialmente con luz, vital suministro de energía que hace que produzca las cantidades de oxigenación que necesitan los pacientes con problemas y deficiencia respiratoria que genera los efectos del COVID.

Realmente una severa preocupación vivieron las familias que enfrentan al COVID desde sus hogares, pues la falta de energía eléctrica reciente en municipios del Estado como Xaloztoc, Amaxac, Contla y hasta en algunas zonas de la capital tlaxcalteca, afectó en el abastecimiento de oxígeno para quienes se recuperan o luchan contra la pandemia.

Estas fallas de abastecimiento de luz, apagones, por parte de la CFE, metió en severos aprietos a quienes usan concentradores de oxígeno para ayudar a sus pacientes de coronavirus.

Hay quienes, con posibilidades económicas, recurrieron a la compra de abastecedores externos de energía eléctrica comúnmente conocidos como generadores de luz portátiles, para garantizar el adecuado funcionamiento de los “concentradores de oxígeno”, y evitar que sus familiares padecieran problemas por la falta de oxigenación.

Por el contrario, otras familias sustituyeron estos abastecedores que funcionan con energía eléctrica por tanques de oxígeno.

Remplazo que tuvieron que realizar en cuestión de minutos para evitar consecuencias fatales ante el necesario y vital oxígeno que requieren las personas que se reponen del COVID en sus hogares.

Los apagones de energía eléctrica, sí impactaron duramente a los enfermos del coronavirus, pues sus vidas se vieron en riesgo ante la falta de oxigenación artificial brindada por aparatos como los concentradores de oxígeno.

Las fallas de la CFE en los últimos días, finalmente sí metieron en problemas a las familias que desafortunadamente enfrentan este virus de alto contagio desde sus casas.