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Tunden a alcaldesa de Cuapiaxtla, por comprar “trenecito” de medio millón de pesos

“El pueblo no tiene agua ni obra pública”, acusaron los vecinos, luego de que se enteraron del costo de un vehículo que recorre el parque; exigirán auditoría

Pobladores del municipio de Cuapiaxtla criticaron severamente a su presidenta municipal, Alma Lorena Escobar González, y rechazaron rotundamente su actuar, luego de que salió a la luz el costo de un trenecito para niños, que el ayuntamiento adquirió recientemente.

Los vecinos acusaron que mientras el pueblo no tiene agua, la inseguridad ya rebasó a las autoridades y no hay obra pública, la alcaldesa aprobó el gasto por casi medio millón de pesos en algo que consideraron de poca importancia, pues no es prioridad que los niños se paseen en un vehículo motorizado por el parque.

En medio de una administración que desde su inicio ha sido opaca, la presidenta municipal volvió a provocar la indignación ciudadana, tras autorizar el gasto de 480 mil pesos del Fondo de Compensaciones para la compra de un «trenecito turístico», compuesto por una locomotora y dos vagones.

La alcaldesa destinó casi medio millón de pesos para una atracción recreativa sin justificación ni impacto real, lo que ha sido catalogado por ciudadanos como un acto de despilfarro y desconexión total con la realidad del municipio.

A la inconformidad se suma el malestar que desde hace meses ya es evidente en la demarcación, por las acusaciones y señalamientos de corrupción y presunto desvío de recursos públicos, ya que, según fuentes del propio ayuntamiento, la compra del trenecito incluyó facturas infladas, lo que sugiere un presunto esquema para beneficiarse personalmente del erario municipal.

En Cuapiaxtla también existe un creciente malestar, derivado de la falta de resultados en su gobierno, el cual ha sido señalado por su ineficacia, autoritarismo y actitud revanchista hacia los críticos y opositores.

Escobar González es acusada de falta de transparencia, pues no ha rendido cuentas sobre el destino del presupuesto a pesar de la solicitud colectiva, evita reuniones públicas y omite informar sobre avances de su administración, lo que ha generado sospechas de malversación y enriquecimiento ilícito.

De este modo, los habitantes exigen la investigación por parte del Órgano de Fiscalización Superior (OFS) y sanciones si se comprueba el mal uso de los recursos públicos.

Por su parte, con el afán de aminorar la crítica social, el ayuntamiento ha iniciado una gira con el “trenecito” por las comunidades que integran el municipio, con el argumento de que esta iniciativa está pensada para que cada domingo, durante su paseo familiar, los niños tengan un momento especial que recordar.