Municipios

Ponen comerciantes foráneos en jaque a ayuntamiento de Zacatelco

Se plantaron frente a la alcaldía exigiendo derechos, lograron más que los propios zacatelquenses

Comerciantes provenientes de Puebla, principalmente, y que se dedican a la elaboración y venta de muebles artesanales, pusieron en jaque a la administración de Tomás Orea Albarrán en Zacatelco.

Se plantaron frente a la presidencia municipal exigiendo el derecho de vender sus productos en las calles de la demarcación, logrando que la dirección de seguridad pública lo otorgara, con la promesa de que no serán molestados como sucedió la tarde del martes.

Con este acuerdo, los comerciantes que se ganan la vida recorriendo varios puntos de la entidad, lograron más que los vendedores locales, pues ni siquiera quienes llevan años ocupando un lugar ambulante o semifijo, habían podido tener un permiso formal de las autoridades, mucho menos ahora en los tiempos de pandemia.

Luego de la supuesta agresión que vendedores de muebles recibieron por parte de elementos de la policía municipal, en donde llegaron a los golpes, líderes de la asociación de comerciantes a la que pertenecen avisaron que harían respetar sus derechos y buscarían entrevistarse con el ayuntamiento.

La queja por agresiones fue llevada a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), según los comerciantes, para tener el sustento de que sus derechos ya no serían violentados.

La mañana de ayer, un grupo de unos 50 ambulantes se plantó afuera del palacio municipal, una comisión fue recibida en el cabildo para tratar lo relacionado al derecho de vender de manera informal.

Luego de varias horas de diálogo, al final el líder, Miguel Acevedo, dio a conocer a sus agremiados que la dirección de seguridad pública de Zacatelco se comprometió a dejarlos trabajar de manera normal, además de que los muebles que le fueron decomisados a los vendedores agredidos les serían devueltos de inmediato.

Miguel Acevedo declaró que los vendedores podrían seguir realizando sus actividades en territorio zacatelquense, siempre y cuando encontraran un lugar para establecerse, que claramente debe ser en la calle, pero donde no impidan el tránsito de unidades oficiales y no contravenga las disposiciones de salud vigentes, es decir, donde el flujo de personas no sea constante.

Los comerciantes aceptaron, pues ellos están acostumbrados a trabajar en espacios abiertos para luego recorrer las calles ofreciendo sus mercancías, lo que también quedará libre para al menos dos y quienes vayan de paso.

Ante lo logrado, un grupo de personas que se dijeron representantes del comercio en Zacatelco se apersonó para tratar de desestabilizar el ambiente, ellos exigieron que los foráneos se vayan argumentando que no tienen ningún derecho de vender ahí, a lo que los manifestantes respondieron que ellos, como todo ciudadano, se pueden dedicar a lo que deseen siempre y cuando la actividad sea lícita, como lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Conformes con su logro y sabiendo que ganaron puntos contra el gobierno de Tomás Orea, se retiraron para seguir trabajando, externando que su intención sólo es trabajar y no afectar a quienes tienen un negocio o consiguieron, a base de su esfuerzo un permiso por parte de las autoridades locales.