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Pobladores de Papalotla denuncian posible explotación laboral en confección de trajes de carnaval

Mayoristas llevan trabajo a comunidades indígenas de otros estados, donde pagan poco a cambio de elaborar los trajes tlaxcaltecas

Por: Miguel Ángel Lara

Pobladores del municipio de Papalotla denunciaron la posible práctica ilícita que realizan comerciantes mayoristas de trajes de carnaval de esa demarcación, y solicitaron a las autoridades ministeriales que investiguen por una posible red de explotación laboral dentro y fuera de la entidad.

En la entrevista que concedieron a Abc Noticias y en la que solicitaron el anonimato expusieron que, para cumplir con la demanda de trajes de carnaval, algunas personas dueñas de negocios locales llevan el trabajo de bordado a mano a personas de comunidades indígenas de Tlaxcala y de otros estados, como Puebla y Oaxaca, pero les pagan muy poco, obligándolos a que para que les sea rentable tienen que producir mucho.

Es así como las empresas que se dedican a la venta de trajes de carnaval pueden comprometerse a tener los encargos a tiempo, a un precio moderado y sin la preocupación de que le quedarán mal al cliente.

“Una capa de carnaval, por ejemplo, en Papalotla se borda a mano en tres meses, ya con la lentejuela colocada, cómo es posible que en esos lugares quienes encargan una capa la pueden venir a recoger en un mes o mes y medio cuando mucho, pues es lógico, nadie de aquí se las va a hacer, por eso las llevan a otros lados”, dijeron.

Las personas que bordan las capas, que no son precisamente artesanos, sino empleados contratados específicamente para esa labor, cobran alrededor del 20 por ciento (%) de lo que cuesta una capa al cliente final, es decir, por cada capa bordada ellos perciben unos 4 mil pesos en promedio, cuando el empresario del negocio de artículos para carnaval recibe cerca de 20 mil pesos por capa.

“Con las cuartas es lo mismo, llevan los encargos a Quilehtla o a otros municipios donde las pagan a 200 pesos y aquí las venden en 500 o 700 pesos, lo que hemos visto es que esos negocios no solo afectan la economía de las familias, sino que se aprovechan de las necesidades de otras personas”, expusieron.

“En cambio, para quienes no conocen el carnaval desde lo que hay detrás, los trajes y atuendos son una artesanía y las presumen como tal, sin darse cuenta de que los negocios mayoristas están explotando a quienes de verdad hacen todo a mano, como las máscaras, la capas, las cuartas y hasta los prlumerones”, puntualizaron.