EMPEORAN CONDICIONES DEL SANTUARIO DE SAN JOSÉ, RECTOR PIDE DONACIONES PARA REPARACIÓN
Ya hay más filtraciones desde la cúpula, las tormentas recientes han dejado ver más afectaciones; Cultura e INAH ya no se hacen responsables
Por: Miguel Ángel Lara
Las condiciones de infraestructura del Santuario de San José, en la capital, han empeorado; la filtración de agua por la cúpula cada vez que llueve se ha hecho más evidente, de tal modo que el Rector, Marco Antonio Padilla, ha tenido que recurrir a la solicitud de donaciones para la reparación.
A través de un video que publicó en las redes sociales del templo, el sacerdote destacó que, desde su reapertura, en 2024, los trabajos que expertos restauradores realizaron tuvieron defectos, de tal modo que pocos meses después y durante la temporada de lluvias los signos de humedad en la cúpula y otros puntos comenzaron a ser evidentes.
Para 2025 no fue la excepción, sin embargo y con las primeras lluvias de este 2026, la necesidad de una nueva intervención se hace inevitable, puesto que el agua cae y forma encharcamientos dentro del edificio.
“Quiero pedirles a ustedes de todo corazón que nos apoyen porque la Secretaría de Cultura, el INAH y la misma empresa que hizo los trabajo al entregar un documento donde ya ellos liberaron la obra están pidiendo que ahora esto se tome como un mantenimiento, entonces vamos a darle mantenimiento, y por eso me dirijo a ustedes por si tienen la voluntad de apoyarnos para reparar esta falla”, señaló el sacerdote.
Sin especificar el monto que se necesitará para realizar este “mantenimiento”, Padilla explicó que lo caro será el trabajo que se requiere para subir los materiales hasta el techo del templo, y que representará un riesgo para las personas que lo realicen.
El templo de San José, aun siendo parroquia, fue uno de los inmuebles dañados durante el sismo del 19 de septiembre de 2017, por lo que desde ese momento quedó inhabilitado.
El gobierno de México invirtió para su intervención y en 2024 fue entregado luego de cuatro años de trabajos en la parte superior, la cúpula y los decorados interiores.
Tras la evaluación de los daños, en 2025 fue determinado que el recubrimiento del techo había sido insuficiente para evitar filtraciones y goteras, aunque para este año el Rector del Santuario señaló que el agua entra debido a que las ventanas no están bien selladas.
