Plasman vida de “Che-ché” en libro biográfico
El cronista vitalicio de Huamantla está a un año cumplir un siglo de vida, al ser homenajeado con una obra que compila anécdotas, relatos y pasajes de su vida
La vida de José Hernández Castillo “Che-Ché”, cronista vitalicio y embajador de la cultura del municipio de Huamantla, fue plasmada en un libro que presentaron la secretaria de cultura del Estado, Karen Álvarez Villeda, y la presidenta de la Comisión de Cultura y Cinematografía del Congreso de la Unión, Alma Lidia de la Vega Sánchez.
Considerado una figura entrañable y referente de la memoria viva del municipio, a menos de un año y medio de cumplir un siglo de vida, José Hernández Castillo fue homenajeado por Lelia Rodríguez, editora del libro y Juan Antonio Hernández «El Torero Azteca», cronista taurino.
Entre relatos y anécdotas, el libro conecta pasajes de la vida de Don Che-Ché con la historia profunda de su tierra.
“Don José, con su talento y creatividad, ha logrado colocar a los huamantlecos en el mapa cultural. Día a día escribe la crónica de este municipio con relatos que son testigos de nuestras raíces”, señaló el diputado federal Alejandro Aguilar, quien fue un invitado especial.
La ceremonia reunió a familiares, amigos y personalidades, quienes destacaron la invaluable aportación de Don Che-Ché a la historia y patrimonio de Tlaxcala.
“Este evento nos recordó la importancia de preservar y reconocer a quienes, con su trabajo y pasión, mantienen vivas nuestras raíces e identidad cultural”.
Algunos asistentes consideraron que el evento fue, más que una presentación literaria, un homenaje en vida a un personaje imprescindible, cuya existencia está profundamente entrelazada con la historia del municipio.
Don José Hernández Castillo “Che-Ché, además de ser hermano de doña “Carito”, bordadora original del vestido de la Virgen de la Caridad, ha sido socorrista de la Cruz Roja, funcionario, alcalde, gestor, promotor educativo, impulsor de museos y caminante incansable de las calles huamantlecas.
Che-Ché se caracteriza por ser un hombre íntegro, sencillo, de voz pausada y paso firme, es reconocido como un verdadero embajador de la cultura local, difundiendo con orgullo la tradición de tapetes y alfombras que dan identidad a Huamantla.
