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Niños Mártires de Tlaxcala son imagen viva de la catequesis

  • Celebran a los Niños Mártires de Tlaxcala de manera virtual, se cumplen 31 años desde su beatificación

Durante la celebración en honor a los Niños Mártires de Tlaxcala, el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, afirmó que los santos tlaxcaltecas son imagen viva de la catequesis en el país y ejemplo para la niñez y juventud tlaxcalteca de la fe en cristo.

En dicha celebración realizada de manera virtual y presencial con poca afluencia de personas, desde el Santuario de los Niños Mártires en la localidad de Atlihuetzia, el jerarca católico, aseguró que el ejemplo de vida que dieron los santos Cristobal, Antonio y Juan, como primeros evangelizadores de México, dan muestra de la fuerza viva de la iglesia, y son el rostro joven de la fe en el mundo.

“Los Santos Cristóbal, Antonio y Juan, no son meteoritos pasajeros de nuestra diócesis, sino estrellas que brillan en el cielo de la iglesia, en los santos Niños Mártires, tenemos un potencial enorme para nuestra catequesis, ellos son una realidad evangélica y ello significa que no están en la periferia de nuestros proyectos pastorales, sino en el centro, Santos intercedan por nosotros, y acompáñenos en los procesos evangelizadores de nuestra catequesis a fin de que como ustedes, nuestros niño, jóvenes y adultos, logren encontrarse con Jesús y den testimonio generoso de la alegría de nuestro evangelio”, detalló.

Además, pidió por la salud de las personas que han enfermado por la COVID19 y que intercedan por el alma de todas las personas que han fallecido durante esta pandemia, para que encuentren paz y calma a los fieles difuntos y a sus familias.

En esta ocasión, la celebración en honor a los Niños Mártires de Tlaxcala, se hizo de manera virtual, y la homilía se hizo desde el Santuario en Atlihuetzia, con restricciones de asistencia, sin embargo, se dio cuenta que el fervor hacia los santos tlaxcaltecas ha crecido con el paso de los años.

Este 2021, se cumplen 31 años desde su beatificación por el Papa Juan Pablo II y cuatro años desde su beatificación por el Papa Francisco.