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Cumplen promesa, cambian Manto de Virgen en Huamantla

La tradición de que la Virgen de la Caridad estrene su Manto no fue interrumpida, este año se bordó para pedir la salud mundial

La promesa que cada año una familia de Huamantla hace a la Virgen de la Caridad, no fue interrumpida y, como desde hace más de 60 años, este 2020 la imagen de la Santa Patrona estrenó su vestido y su Manto.

Aunque adaptándose a las necesidades sanitarias y preservando en todo momento las medidas para evitar contagios de coronavirus, el grupo de personas que se reúnen desde mayo para diseñar y bordar el atuendo de la Virgen de Huamantla, cumplió una vez más en tiempo y forma con su encargo.

En esta ocasión, el Manto y vestido de la Virgen de la Caridad tuvo un motivo diferente; este año fue elaborado con la consigna de pedir, a través de él, que la Santa Patrona interceda desde el Cielo y ayude a mitigar la pandemia que azota al mundo.

Quienes pusieron su granito de arena para completar el trabajo final oraron cada día para que el coronavirus sea mitigado y para que la salud y la esperanza vuelvan al pueblo de Huamantla y de Tlaxcala.

Ayer, durante la misa a puerta cerrada que se celebró en la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad, el tradicional cambio de ropa de la Virgen fue realizado; esta vez bajo estrictos protocolos sanitaros y con la mínima presencia de personas.

Sólo cuatro mujeres fueron quienes cambiaron el atuendo anterior por el nuevo; este tuvo, una vez más, menor tamaño y menor peso al que desde hace décadas habían acostumbrado, pues cumpliendo con las recomendaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para la conservación de la imagen, debe haber menos peso sobre la cabeza de la Virgen.

Desde mayo, las personas que colaboran para la hechura se dedicaron a confeccionar aplicaciones en canutillo, hilo de algodón y plata, que al final se unieron a los bordados de oro para tener el trabajo final.

Elvira Hernández, una de las herederas de la tradición del bordado, y quien ahora forma parte del grupo de mujeres que encabezan los trabajos, señaló que para cumplir con las medidas del distanciamiento social este año no pudieron reunirse en la Casa-Museo de Doña Carito para cumplir la enmienda.

“Esta ocasión tuvimos que dividirnos el trabajo y cada una bordar desde casa, sobre todo aquellas personas que son vulnerables al SarsCov-2 o que ya tienen edad avanzada, a ellos fue a quienes protegimos más”, señaló.

Luego de que el Obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, autorizó para este 2020 el cambio de vestido de la Virgen, se pusieron a trabajar hasta terminar todo en tiempo y forma.

Con esto, y pese a la pandemia, la tradición del vestido de la Virgen no se interrumpió, aunque será claro que la imagen religiosa no lucirá su atuendo hoy por la noche y la madrugada de mañana, cuando tradicionalmente se realiza el recorrido por las calles y que se conoce como “La Noche que Nadie Duerme”.