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Avizora Tlaxcala crisis de basura desde los municipios

Camiones de basura ya no se dan abasto para recolectar los residuos de los hogares, situación que empeorará con el cierre de los rellenos sanitarios de Panotla y de Huamantla; actualmente solo funciona el de Tetla

Tlaxcala avizora una crisis de basura desde los municipios, que afectará primero a los hogares y que luego podría extenderse hasta la incapacidad de las autoridades estatales de tener un manejo adecuado de los residuos sólidos, y la falta de espacios para depositarlos.

Los primeros efectos ya comienzan a ser visibles, y aunque a la fecha pareciera un problema que no es preocupante, bastarán unos meses para que el conflicto se detone y se vuelva una situación alarmante, sobre todo porque para entonces no habrá muchas opciones de solución.

Actualmente, los camiones recolectores de basura en algunas demarcaciones ya tienen problemas para cubrir sus rutas completas, pues el exceso de desechos provenientes de los hogares hace que se llenen y que ya no hagan un recorrido como marca su protocolo.

Para subsanar este problema, los ayuntamientos han concedido permisos a particulares que, con camionetas de 3 toneladas, recorren en días y horarios variados las calles de las comunidades y las cabeceras municipales, recogiendo la basura que ya no se pudo llevar el camión.

Sin embargo y aunque esto pareciera una solución eficaz, el otro problema será que estos particulares tampoco tendrán dónde depositar los desechos, pues hace unos días dejó de funcionar de manera oficial el relleno sanitario del municipio de Panotla.

A partir del lunes, el único relleno sanitario que recibirá los desechos de los 60 municipios será el del municipio de Tetla de la Solidaridad, pues desde hace 2 meses el de Huamantla tampoco funciona.

El trasladarse desde municipios como Papalotla, San Pablo del Monte o Tepetitla, costará más a los ayuntamientos y reducirá el tiempo de servicio de recolección en las localidades, lo que provocará un servicio de limpia más deficiente y, probablemente, hasta escaso.

Incluso, en algunas zonas las camionetas que auxilian a los camiones del ayuntamiento no se dan abasto y han tenido que reducir sus rutas o bien no completarlas porque se llenan.

Esto obligará a las autoridades a pensar en una solución, pero mientras esta llega las afectaciones por la acumulación de basura en las casas, y en las calles, provocará la aparición de tiraderos clandestinos o que los ciudadanos opten por revivir técnicas obsoletas, como quemar los desechos en terrenos propios o lotes baldíos.

La basura reciclable puede separarse y tener otro destino, pero la falta de espacios para almacenar plásticos y latas, principalmente, en las viviendas, provocará otra situación que podría desencadenar un nuevo problema.

De acuerdo con las previsiones y el incumplimiento de la ley de residuos sólidos para Tlaxcala, que entró en vigor desde hace más de un año, el 2026 será un año crucial para la basura, pues para entonces el relleno sanitario de Tetla llegará al fin de su vida útil y, si las autoridades no tienen un lugar para depositar los desechos de los tlaxcaltecas, habrá un problema grave.