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ALERTAN ACTIVISTAS POR RIESGOS DE TRATA, DESALOJOS Y EXCLUSIÓN INFANTIL POR JUSTA MUNDIALISTA

Detrás de la derrama económica y la fiesta deportiva que promete la Copa Mundial de la FIFA 2026, activistas y defensores de los derechos humanos advierten que estos mega eventos conllevan transformaciones urbanas y sociales severas

Durante el foro especializado «Otro Juego es Posible: Mundial 2026 y Derechos de la Infancia», la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) señaló que los torneos previos en Brasil en 2014, Rusia 2018 y Qatar en 2022 dejaron antecedentes preocupantes. Entre las afectaciones documentadas destacan el desplazamiento forzado de familias debido a obras de infraestructura masivas, el encarecimiento de la vivienda y la restricción a las libertades de reunión y expresión

Por: Isabel Polvo

Detrás de la derrama económica y la fiesta deportiva que promete la Copa Mundial de la FIFA 2026, activistas y defensores de los derechos humanos advierten que estos mega eventos conllevan transformaciones urbanas y sociales severas.

Históricamente, los daños colaterales de estas justas suelen ser absorbidos por las comunidades más vulnerables, poniendo en especial riesgo a la infancia y la adolescencia.

Durante el foro especializado «Otro Juego es Posible: Mundial 2026 y Derechos de la Infancia», la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) señaló que los torneos previos en Brasil en 2014, Rusia 2018 y Qatar en 2022 dejaron antecedentes preocupantes. Entre las afectaciones documentadas destacan el desplazamiento forzado de familias debido a obras de infraestructura masivas, el encarecimiento de la vivienda y la restricción a las libertades de reunión y expresión.

Los especialistas participantes coincidieron en que subordinar el espacio público a los intereses corporativos altera el tejido social. Entre las principales amenazas identificadas para este torneo se encuentran: La exposición de menores a estrategias de publicidad digital y comercial sumamente agresivas.

Así como el incremento potencial en los indicadores de explotación sexual, violencia y redes de trata de personas; expulsión de comunidades locales de sus entornos debido al alza de precios y los operativos de control y vigilancia extrema.

Las exigencias unificadas para los tres órdenes de gobierno y la FIFA, ante este panorama, las organizaciones civiles demandaron un cambio radical en la forma de evaluar el éxito del torneo, señalando que las ganancias no deben medirse únicamente bajo criterios turísticos, económicos o mediáticos, sino en el beneficio real y duradero para los territorios sede.

Por ello, emitieron un pliego de peticiones dirigido a los tres niveles de gobierno para que actúen de manera preventiva contra los desalojos, aseguren el acceso gratuito a las áreas recreativas y regulen el marketing en torno al respeto a los derechos de los menores.

Paralelamente, exhortaron a la FIFA a asumir su responsabilidad global mediante la implementación de políticas estrictas de protección infantil, el combate frontal al comercio de personas y el reconocimiento de las niñas, niños y adolescentes como interlocutores válidos en la búsqueda de soluciones durante la planeación del evento.