A 72 Años del voto femenino, persisten el patriarcado y la violencia política
La experta Teresa Hevia González señaló que más de dos mil años de arraigo del patriarcado continúan oprimiendo a este sector, limitando su participación política plena
A 72 años de que las mujeres mexicanas obtuvieron el derecho al voto en 1953, los desafíos para alcanzar la paridad sustantiva siguen siendo enormes debido a la persistencia de un sistema patriarcal milenario. Esta fue la conclusión de la investigadora Teresa Hevia González durante la disertación «La participación plena de las mujeres en la vida política, desafíos tras el reconocimiento del voto», organizada por el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE).
La experta señaló que más de dos mil años de arraigo del patriarcado continúan oprimiendo a este sector, limitando su participación política plena.
“Basadas en el libro de Gerda Lerner, la creación del patriarcado. Esta historiadora hace un recorrido a lo largo de la humanidad para entender porque esa opresión de las mujeres, y ella descubre que a las mujeres han sido sistemáticamente excluidas de la tarea de elaborar filosofías, sistemas simbólicos, ciencias y leyes y se pregunta porqué ha tomado tanto tiempo a las mujeres el darse cuenta de su opresión y el de reaccionar a ella…”
El periodo de formación del patriarcado llevó más de dos mil 500 años y empezó alrededor del tercer milenio antes de Cristo; la subordinación surgió en cuatro momentos desde naturalizar en la prehistoria, legitimación en la edad media y legalización en la edad moderna; llegando a la realidad contemporánea con esta realidad naturalizada, invisibilizada, legitimada y legislada.
A partir de estudios feministas la idea ha sido desmontada y desafiada, que revelan que las mujeres “seguimos siendo las que damos a luz y cuidamos”, pero en realidad en las primeras comunidades humanas no había tal diferenciación radical y mucho menos asimétrica”.
Si bien fue construido un planteamiento de un sistema de opresión hacia las mujeres, puede que persiste el sistema de opresión hacia las mujeres, también puede ser deconstruido y luego reconstruido para corregir la desigualdad.
No obstante, la perspectiva de la antropología feminista ofrece una visión optimista al demostrar que las mujeres tuvieron roles fundamentales en todos los ámbitos de las primeras sociedades. Hevia González concluyó:
También abordó la simulación en los municipios, sobre todo en comunidades rurales indígenas las mujeres llegan a la presidencia municipal, sindicatura y regiduría, pero quien gobierna es el esposo, el hermano o el papá; como ejemplo citó el caso de Guerrero, lo que implica en una violencia hacia las mujeres.
A pesar del andamiaje jurídico, esa pendiente la consolidación del cambio cultural “ya hay instituciones que defienden los derechos de las mujeres, pero ahora falta transformar “internamente” a cada uno de los integrantes de la sociedad, a las mujeres para luchen por sus derechos, los ejercen y a los hombres y mujeres que puedan tener “visiones machistas”, para que asuman no sólo la igualdad entre ambos género ante la ley, “tenemos la misma dignidad, los mismos derechos y capacidades si se nos ofrecen las oportunidades de desarrollarlas”.
Por su parte, la consejera electoral Janet Cervantes Ahuactzi, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y no Discriminación del ITE, destacó ante estudiantes reunidos en el Teatro de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) los logros legislativos que han marcado la historia desde 1953 el reconocimiento del sufragio femenino, la implementación de cuotas de género en candidaturas, en 2019 la aprobación de la paridad en todos los cargos públicos y la creación de marcos legales para prevenir y sancionar la violencia política en razón de género.
A pesar de estos hitos, la consejera hizo un llamado a la reflexión «La igualdad legal aún enfrenta retos para convertirse en igualdad sustantiva. Persiste la violencia política contra las mujeres en razón de género, las desigualdades económicas y las barreras estructurales que limitan el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres”.
