REGLAMENTO CONSENSUADO PARA REGULAR USO DE PIROTECNIA EN HUAMANTLA
El alcalde argumentó que la problemática va más allá de una simple molestia por el ruido, identificando sectores específicos de la población y el ecosistema que sufren afectaciones reales desde bebés, adultos mayores y personas enfermas cuyo descanso es interrumpido
Por: Isabel Polvo
El alcalde de Huamantla, Juan Salvador Santos Cedillo, abrió la posibilidad de regular la pirotecnia, este proceso se realizará de la mano con los habitantes del Pueblo Mágico, está iniciativa surge por las arraigadas tradiciones religiosas y comunitarias frente al derecho a la salud, el orden y la protección ambiental.
El detonante de esta propuesta fue la reciente festividad de la Santa Cruz, cuyas detonaciones desde las 5:00 de la mañana generaron una oleada de quejas por parte de la ciudadanía. El alcalde argumentó que la problemática va más allá de una simple molestia por el ruido, identificando sectores específicos de la población y el ecosistema que sufren afectaciones reales desde bebés, adultos mayores, y personas enfermas cuyo descanso es interrumpido.
Además de niñas y niños con alta sensibilidad auditiva y personas dentro del espectro autista sufren con mucho con el ruido estruendoso que puede detonar estrés severo, ansiedad y crisis nerviosas; incluso mascotas y fauna local que padecen episodios de pánico, desorientación y paros cardíacos a causa de las explosiones.
“Alrededor de las 5:00 de la mañana, muchas familias nos han escrito por el tema de la pirotecnia que se ha escuchado en diferentes iglesias y comunidades de Huamantla. Entiendo perfectamente la molestia, la preocupación y también el cansancio de quienes tienen bebés, adultos mayores, personas enfermas, niñas y niños con sensibilidad auditiva, personas con autismo, o mascotas que sufren muchísimo con el ruido», expuso a través de sus redes sociales.
Recordemos que el pasado 3 de mayo la Iglesia Católica celebra la Santa Cruz, un festejo que también celebran las personas que se dedican a la construcción, y en el estado esa fecha suele realizar detonaciones de pirotecnia.
En ese contexto, el alcalde de Huamantla externó que aunado al ruido, el uso de explosivos puede generar “estrés, ansiedad, crisis nerviosas, accidentes, contaminación y afectaciones reales en la salud de muchas personas y animales».
Consciente de que Huamantla es un Pueblo Mágico cuya identidad está profundamente ligada a fiestas patronales como la “Noche que Nadie Duerme” que se celebra cada 14 de agosto, a la medianoche, la imagen de la Virgen de la Caridad recorre más de 7 kilómetros de calles monumentales de tapetes de aserrín y flores, Santos Cedillo aclaró que no se busca una prohibición autoritaria, sino un reglamento consensuado.
Por lo que, se realizará un trabajo con integrantes del cabildo para plantear una propuesta formal de regulación de la pirotecnia, además este tema será motivo de consulta ciudadana, y es que, el reglamento se construirá escuchando a los presidentes de comunidad, mayordomos de las iglesias, artesanos pirotécnicos y vecinos.
«Hagamos conciencia. Pensemos en nuestros vecinos, en nuestros enfermos, en nuestros adultos mayores, en nuestras niñas y niños, y también en los animalitos que no entienden qué está pasando y sufren en silencio. Huamantla necesita orden, respeto y empatía. Y eso lo construimos juntos», concluyó Salvador Santos.
La propuesta del alcalde se alinea con un empuje que ya ha tenido eco en el Congreso del Estado de Tlaxcala, la iniciativa de 2024 fue presentada por la legisladora Anel Martínez Pérez, quien presentó una iniciativa de exhorto dirigido a los 60 ayuntamientos para iniciar campañas de sensibilización sobre los efectos negativos de los cohetes.
Mientras que en diciembre de 2025 el diputado Jaciel González Herrera, planteó reformar la Ley de Protección al Medio Ambiente y del Desarrollo Sostenible de Tlaxcala con un enfoque más estricto, diseñado no solo para concientizar, sino para desincentivar el uso de pirotecnia, recordando que el estado ha registrado tragedias con pérdidas humanas por explosiones en talleres y procesiones.
