Por segundo año Tenancingo implementa “Carnaval sin Plomo”
Estrategia de seguridad que busca mantener saldo blanco durante la fiesta y las presentaciones de “Los Toreros”, principalmente, y en donde se coordinan corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno

Por: Miguel Ángel Lara
Por segundo año consecutivo, el ayuntamiento de Tenancingo implementará el operativo “Carnaval Sin Plomo” durante el martes de carnaval y las presentaciones de “Los Toreros” en sus barrios y secciones.
El objetivo es vivir una fiesta en paz y recuperar el ambiente familiar, erradicando cualquier acto de violencia que pudiera constituir una situación de riesgo para los asistentes.
Para lograrlo, las autoridades municipales se reunieron con los organizadores del carnaval y representantes de las camadas, a fin de planear y poner en práctica una estrategia que evite la violencia.
De inicio, se acordó prohibir nuevamente que les coloquen piezas de metal, cables o balines a las cuartas que utilizan los “toreros” para enfrentarse a sus oponentes; con esta medida evitarán lastimar a sus contrincantes.
Los carnavaleros reconocieron que el presidente municipal, Emmanuel Contreras Corona, tuvo la iniciativa de proteger la integridad de los danzantes y dictó las reglas desde el año pasado, lo que dio oportunidad a que se mandaran a hacer nuevas cuartas o se legalizaran las que ya se tenían.
El alcalde, Emmanuel Contreras Corona, informó que, para mantener la seguridad en los remates de carnaval del municipio, el C5i Tlaxcala y el C2 de Tenancingo realizan un monitoreo estratégico y preventivo con cámaras de videovigilancia las 24 horas del día. Las líneas 9-1-1 y 089 se mantienen alerta ante cualquier eventualidad que reporte la ciudadanía.
Expuso que desde el año pasado las reglas para el carnaval fueron bien recibidas por los toreros, incluso hubo quienes suspendieron la elaboración de cuartas que ya estaban siendo adulteradas y fabricaron nuevas para cumplir con los lineamientos que dictaron las autoridades.
Lo anterior motivó a que el martes de carnaval se redujera considerablemente el número de personas lastimadas y se evitó la violencia que por unos años se vivió en los carnavales del municipio y que, en ocasiones, dejó personas lesionadas o incluso sin vida.
La tradición de poner balines de acero, cables, plomo y hasta cadenas de bicicleta y motocicleta a las cuartas que utilizan los toreros para golpearse el martes y el domingo de carnaval tiene arraigo de hace más de 3 décadas, cuando de ser un juego pasó a ser una competencia por el poder entre secciones del municipio.
Posteriormente ya no solo era por saber quién era el más fuerte, sino que entraron en juego aspectos de la cultura local, incluso algunos que tienen que ver con la virilidad masculina.
A lo largo del tiempo la tradición fue cambiando, y lo que comenzó como una manera de arreglar diferencias entre vecinos que allanaban el territorio de otros para conquistar a las mujeres, se convirtió en una lucha de poderes donde el más fuerte era el que lastimaba más a su oponente.
Desde hace unas 3 décadas, al ver que era difícil vencer con la cuarta a algunos, optaron por colocar trozos de cable de plomo, varilla, alambres y todo lo que pudiera ocultarse bajo el forro del látigo, pero que causara el mayor dolor posible.
Año con año más “toreros” se preparaban para lastimar a sus contrincantes hasta que las cuartas se convirtieron en artefactos que podrían considerarse armas blancas, por el daño que provocan y porque, además, eran los detonadores de agresiones que terminaban en enfrentamientos incluso con armas de fuego.
Derivado de los años de participación en el carnaval, en Tenancingo varios hombres han desarrollado tumores en las piernas, los brazos y el tronco, han tenido lesiones que deforman sus extremidades y que llevarán toda su vida e incluso han perdido la vista por los balines que salen disparados cuando se desprenden de las cuartas.
“Sí nos lacerábamos mucho, algunas personas han sufrido lesiones con consecuencias de por vida, en Papalotla una señora perdió el ojo porque uno de los balines de la cuarta se le incrustó”, dijo Valentín, artesano de cuartas en Tenancingo.
