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Piden animalistas al Congreso declarar a animales como seres sintientes

Hay iniciativas que quedaron pausadas desde el año pasado y la Ley de Bienestar Animal carece de reconocimiento constitucional; también piden establecer obligaciones de protección para el estado y los municipios

Por: Miguel Ángel Lara

La Sociedad Mexicana de Etología y Bienestar Animal (SOMEBA), representada por su presidenta, Claudia Edwards Patiño, entregó formalmente al Congreso del Estado de Tlaxcala una opinión técnica especializada dirigida al presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Gobernación y Justicia y Asuntos Políticos, Jaciel González Herrera, para reconocer a los animales como seres sintientes, prohibir el maltrato animal y establecer obligaciones claras de protección y bienestar a cargo del Estado y los municipios.

La entrega del documento, respaldado de manera fundada, científica y jurídicamente sólida, ocurre en un contexto de prolongada falta de dictaminación legislativa, ya que existen propuestas presentadas desde el año pasado que han quedado pausadas.

La SOMEBA argumentó que esta situación contraviene lo dispuesto en los artículos 76 y 85 del Reglamento Interior del Congreso del Estado, que establecen plazos y obligaciones claras para el trabajo de las comisiones legislativas.

En su opinión técnica, la SOMEBA expone que la reforma constitucional es jurídicamente necesaria e impostergable para armonizar la Constitución del Estado de Tlaxcala con la reforma federal publicada en diciembre de 2024 a los artículos 3°, 4° y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual reconoce la prohibición del maltrato animal, el deber del Estado de garantizar su protección y la incorporación del bienestar animal en los procesos educativos.

El documento advierte que, si bien Tlaxcala cuenta con una Ley de Bienestar Animal, ésta resulta insuficiente al carecer del rango constitucional, la fuerza vinculante y la estabilidad normativa que solo una reforma constitucional puede proporcionar.

La opinión técnica acredita que existe consenso amplio y robusto en la etología, la neurociencia y disciplinas afines respecto a la capacidad de los animales para sentir dolor, sufrimiento, miedo y placer. Este consenso justifica plenamente su reconocimiento jurídico como seres sintientes y la correlativa obligación del Estado de prevenir el sufrimiento innecesario y garantizar un trato compasivo, conforme a estándares científicos y éticos internacionalmente aceptados.

En el ámbito social y de política pública, el documento subraya que la protección animal no es un tema accesorio, sino una demanda ciudadana creciente con impactos directos en la prevención de la violencia, la salud pública, la convivencia comunitaria y la protección del medio ambiente.

Asimismo, destaca la necesidad de fortalecer la educación en bienestar animal, la tutela responsable, la coordinación interinstitucional y la capacidad real de sanción a nivel estatal y municipal, como elementos indispensables para una política pública eficaz.

A su vez, la SOMEBA propone un articulado constitucional concreto, que contempla el reconocimiento expreso de la sentencia animal, la prohibición del maltrato, obligaciones específicas de protección a cargo del Estado y los municipios, educación obligatoria en bienestar animal, tutela responsable, facultades sancionadoras claras, la inclusión de los animales en planes de emergencia y protección civil, así como la previsión de presupuestos mínimos para garantizar su cumplimiento efectivo.

Por su parte, el Observatorio Ciudadano de Protección Animal (OCPA) subrayó que la entrega de esta opinión representa una aportación especializada, independiente y metodológicamente sustentada de la sociedad civil al proceso legislativo. Con ello, se refrenda la existencia de elementos jurídicos, científicos y sociales suficientes para avanzar en la dictaminación de las iniciativas pendientes y que la pausa ya no puede atribuirse a la falta de información o sustento técnico, sino a una decisión política que resulta necesario revertir en atención al interés general.