Padres de familia sospechan que escuelas ocultan casos de Coxsackie
Solo mandan a descansar al niño enfermo unos cuantos días, cuando el periodo mínimo para recuperación es de 10 días, y las clases continúan normales, dijeron; maestros y directores propician que el virus se siga propagando
Padres de alumnos de algunas escuelas del sur de la entidad sospechan que los directivos y docentes están ocultando casos del virus Coxsackie en los menores, lo que provocaría que la falta de protocolos de actuación y salud ponga en riesgo a más estudiantes.
Al estar sabedores de que en las escuelas donde asisten sus hijos se han registrado supuestos casos, y que han provocado que algunos alumnos se mantengan en periodo de suspensión, acusaron que los docentes no actúan adecuadamente y se niegan a tomar medidas preventivas, dejando que otros niños queden expuestos al contagio.
Su preocupación crece al enterarse de que cuando los profesores detectan malestar en los niños únicamente los mandan a descansar a casa dos o tres días, y en algunos casos una semana, luego los niños vuelven a los salones y si alguien más se enfermó en ese periodo sucede lo mismo, sin más acciones.
“En la escuela de mi hijo ya se presentaron tres casos, y lo único que hicieron fue mandar a los niños a sus casas una semana, que dizque porque no pueden detenerse a esperar, no hubo más que la petición de que todos los niños de la escuela lleven cubrebocas, no hay más”, dijo una madre de familia.
“En una escuela céntrica de la cabecera municipal de Zacatelco, los directivos se negaron a actuar y sucedió lo mismo, solo suspendieron a los niños enfermos unos días y luego regresaron como si nada, aun cuando se dice que el periodo de recuperación es de 10 día, en las escuelas solo dan unos 5”, explicó la entrevistada.
Las deficiencias en los protocolos de prevención y atención se beben, dijeron algunas personas, a que las autoridades educativas y sanitarias han declarado que el contagio del virus Coxsackie no es mortal, y solo en pocos casos se torna grave, lo que ha provocado que los docentes y padres de familia lo tomen a la ligera.
Lo que ignoran es que es demasiado contagioso y que la convivencia entre niños sanos y enfermos provoca que el virus se propague cada vez más, y que cada vez sean más niños los que adquieren esa enfermedad, con la probabilidad de que entre todos ellos existan los casos que se tornan graves o hasta mortales.
