Obra en el auditorio de Dolores Aquiahuac, divide a pobladores de Tetlanohcan
Acusan a su presidenta municipal Kristbey Pérez Flores de manipular al Cabildo e intimidar a ciudadanos
Valentin León Cuamatzi
En el barrio de Dolores Aquiahuac, perteneciente al municipio de San Francisco Tetlanohcan, hay inconformidad por el actuar de su presidenta municipal, Kristbey Pérez Flores a la que acusan de manipular al Cabildo e intimidar a la gente con la presencia de la policía municipal en asamblea de barrio.
Los pobladores inconformes hicieron llegar al Director de gobernación, Emilio Minor Molina Minor, Director de Gobernación, en el que detallan las irregularidades cometidas por la funcionaria en la sesión de cabildo de septiembre pasado y que repercuten en la estabilidad y paz social.
Cabe destacar que el pasado siete de septiembre se llevó a cabo una asamblea en que se abordaron diversos temas pero al acordar por mayoría rechazar los deseos de la presidenta, fueron intimidados por la policía municipal, estatal e incluso por la guardia nacional.
La edil también se hizo acompañar por trabajadores del ayuntamiento a los que usó como grupo de choque.
Consideran inválida la sesión de cabildo extraordinaria, convocada de manera ilegal y efectuada en el un domicilio particular de uno de los los regidores, el sábado 6 de septiembre, en el que aprobaron someter un proyecto para la construcción de una obra en el auditorio del barrio de Aquiahuac.
Pero los vecinos dicen que ese inmueble pertenece a la comunidad y no del municipio, y que históricamente ha sido construido y administrado por los propios vecinos.
A la presidenta municipal le reprochan la falta de atención a las demandas de servicios, de transparencia, y el trato déspota hacia los ciudadanos «la presidenta municipal, Kritsbey Pérez Flores ha decepcionado a Tetlanohcan, no cumplió las expectativas y el descontento social puede derivar en la toma de la presidencia municipal y hasta en la desaparición de poderes pues todo el cabildo es responsable del caos».
Finalmente, señalaron que ante el descontento y desconfianza hacia la presidenta, la población se organiza para frenar los abusos de los que se consideran víctimas de su autoridad municipal.
