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LISTA DE ESPERA PARA TRASPLANTES EN TLAXCALA ES DE LAS MÁS BAJAS DEL PAÍS; PROTOCOLO ES GRATUITO Y TARDA HASTA 3 AÑOS

De las 13 personas en lista, nueve esperan la donación de un riñón y cuatro se encuentran en espera de córneas

Por: Isabel Polvo

A diferencia de otras entidades de la República donde los pacientes pueden esperar hasta ocho años por un órgano, en Tlaxcala el tiempo promedio para recibir un trasplante es de dos a tres años debido a que la lista de espera actual se mantiene en un nivel bajo, con un registro de 13 personas en espera de una donación,  nueve esperan la donación de un riñón y cuatro se encuentran en espera de córneas.

En la entidad hay una alta tasa de enfermedad renal crónica y la mejor opción es el trasplante renal o general, sin embargo no se puede avanzar en la atención de pacientes si no hay una cultura de la donación de órganos, por lo que, el llamado del titular de la Coordinación Estatal de Donación y Trasplantes, Alejandro Juárez Conde es «tener un poco de consideraciones como sociedad «lamentablemente una paciente que fallece puede convertirse en donador voluntario y lo único que pedimos es que lo platiquen en familia, si desean puedan ser donadores, donar equivale a salvar siete vidas».

Se precisó que la lista de espera es de donante fallecido y otro de donador vivo, «un familiar, por lo general tiene  una relación porque hay un componente genérico».

El orden de asignación de los órganos de un donante fallecido no se define por «quién llegó primero», sino por criterios médicos estrictos de compatibilidad sanguínea, cuestiones antropométricas, peso y estatura similares entre donante y receptor y estudios de histocompatibilidad genética.

«La diferencia de otros estados, aquí la lista es relativamente pequeña y en otros los estados pueden tardar hasta 8 años y fallecen en esta lista de espera, que es de repente complicado completar todo el protocolo de estudio que se hace, pero también depende en este caso del apego que se tenga a todas las consultas. Se pasa por muchos estudios de imagen de laboratorio, de una revisión constante cuando llegan a esta lista de espera y nada más para recibir el órgano. En esta modalidad las listas que están de espera son de donante fallecido, están esperando una persona que fallece para que pueda donarle».

Destacó que todo el proceso médico y el protocolo de estudios en todos los hospitales ISSSTE, IMSS o IMSS-BIENESTAR cubren de forma gratuita los protocolos, que toma de tres a seis meses en completarse está cubierto al 100 por ciento por el Gobierno del Estado, por lo que no genera ningún costo para las familias. Esta cobertura pública incluye no solo la cirugía del trasplante, sino también el seguimiento médico continuo y los tratamientos posteriores durante el tiempo de vida útil del órgano, el cual puede oscilar entre los 7 y 10 años, y en caso de más depende de la compatibilidad del donador familiar (puede ser de 15 a 20 años) funcional.

«Cualquier persona que desea y quiera ingresar a una lista de espera o un protocolo de estudio, puede acercarse en los hospitales donde hay coordinaciones de donación y si no  a través del centro de trasplantes, los orientamos y guiamos. El gobierno estatal se ha comprometido a pagar desde el protocolo de estudio, hasta el trasplante por completo y  el cuidado de este órgano durante el tiempo que dure». El reto actual es cultural, y es que, de 30 pacientes que pueden donar, 21 «todavía dicen no a la donación».

Agregó que en lo que va del año se han concretado 13 donaciones, nueve por parada cardiaca y cuatro por muerte encefálica, la mayoría de las donaciones fueron enfocadas en 22 córneas, cuatro hígados, seis riñones, uno de tejido de piel y otro más de hueso.

Juárez Conde, externó que la entidad dispone de nueve nosocomios con licencia para llevar a cabo las actividades de donación y trasplantes, de los cuales seis hospitales son de donación y trasplantes, cuatro para trasplantes, tres para riñón y uno para córnea «todo está bien controlado y observado».