Justicia federal absuelve a expresidente de Tlalcuapan, acusado injustamente de homicidio
Pasó tres años en la cárcel mientras su situación se definía, hubo una sentencia de 20 años y la familia impugnó, tras una nueva revisión del caso los jueces federales encontraron anomalías y quedó libre; en este año van 5 casos similares
El Segundo Tribunal Colegiado del 28/o. Circuito Judicial de la federación absolvió a Saúl Rosales, expresidente de comunidad de San Pedro Tlalcuapan, del delito de homicidio calificado del que fue señalado, y le otorgó libertad inmediata tras 3 años de haber estado encarcelado.
Los magistrados fedrales no encontraron pruebas suficientes para acusarlo por su responsabilidad o participación en el linchamiento cometido el viernes santo de 2022 en aquella localidad. Tras esta decisión el Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE) acató las instrucciones y ordenó la liberación.
Saúl Rosales había enfrentado un proceso complicado, mismo que en un primer término estableció una sentencia de 20 años por el delito de homicidio, sin embargo, sus familiares apoyados por colectivos y grupos sociales promovieron un amparo y lograron que el caso fuera revisado nuevamente, ahí los magistrados Francisco Ballesteros, José Luis Moya y Alejandro Bernal encontraron inconsistencias y falta de pruebas, retirando los cargos al acusado.
Ayer por la mañana, un grupo de casi un centenar de vecinos acompañaron a la familia al zócalo de la ciudad de Tlaxcala para atestiguar el momento decisivo para Saúl, pues se llevó a cabo la audiencia para determinar si seguiría encarcelado o saldría libre.
Pasado el mediodía recibieron la noticia. Solo faltaba que se hicieran algunos trámites, se firmaran las actas y los documentos para que el expresidente de comunidad fuera liberado.
El grupo de vecinos, amigos, la esposa y la madre de Saúl se trasladaron de inmediato al centro de Reinserción Social (CERESO) de la colonia Xicohténcatl, en la capital, para esperar al hombre que tres años antes había sido encarcelado injustamente.
La madre de Rosales concedió una entrevista en donde mencionó que este solo es un caso de los muchos que hay en Tlaxcala, en donde la justicia no es pareja y termina por beneficiar a quien no la merece.
“Aquí buscaron a un culpable y como mi hijo era presidente de comunidad le echaron todo el peso de la ley siendo inocente, hoy le puedo decir que hay mucha gente inocente aquí que no hizo nada, solo porque está señalado, los meros bandidos están afuera y los inocentes están adentro”, señaló.
Tras varias horas de espera incluso bajo la lluvia de la tarde de ayer, pasadas las 19:10 de la noche Saúl salió libre.
Entre lágrimas y gritos que animaban a la fortaleza, Saúl se reunió con su madre, su esposa y sus seres queridos; no dio ninguna declaración, no dijo ni una sola palabra al público, solo fue escoltado para subir a un automóvil blanco que lo sacó de la zona del penal para llevarlo a su comunidad.
Al llegar a Tlalcuapan ya lo estaban esperando más personas, primero fue a la iglesia para agradecer por una nueva oportunidad en la sociedad, luego agradeció a todos haberlo apoyado durante tres años y, finalmente, agradeció el apoyo de su familia y quienes en ningún momento dudaron de su inocencia.
El de Saúl Rosales se convirtió en el quinto caso de este tipo en lo que va del año; entre los más sonados está el de Keren, una joven que resistió nueve años en la cárcel esperando la solución a un delito que no cometió y que le atribuyeron solo por estar en ese lugar al momento de un operativo para detener a los culpables.
Ella fue víctima de tortura y la amenazaron con mater a su hija si no se declaraba culpable. Al final tampoco le pudieron comprobar su participación y la dejaron libre, pero ya le habían dictado una sentencia de 54 años.
También está el caso de Pedro, un hombre de Guanajuato que fue aprehendido sin saber por qué, y al que le atribuyeron su participación en un homicidio ocurrido en Huamantla, cientos de kilómetros de distancia de donde él se encontraba. El único delito que él cometió fue llamarse igual que el hombre al que buscaba la ley.
Estuvo encarcelado desde 2021 hasta 2024, cuando se dieron cuenta de su error y de que había inconsistencias en el proceso, así el poder judicial dictó la libertad inmediata.
Edson también fue encarcelado sin pruebas; él fue detenido como sospechoso por la muerte de un exdiputado local, luego encarcelado desde 2022 y obligado con amenazas de muerte a declararse culpable. Tras un proceso que duró 2 años fue absuelto por falta de pruebas en 2024.
Además de los casos que faltan por resolver, como el de Maricela Itze, que no ve a sus hijas desde hace 5 años y no tiene sentencia aún, luego de haber sido acusada, presuntamente, sin fundamentos y sin pruebas.
