HALLAZGO DE LOS MURALES DE CACAXTLA CUMPLE 51 AÑOS
El 1975, habitantes de San Miguel del Milagro avisaron al INAH haber descubierto pinturas antiguas, el proyecto se convirtió en una de las exploraciones más grandes de México, descubrieron la joya arqueológica de Tlaxcala
POR: MIGUEL ÁNGEL LARA
La Secretaría de Cultura federal a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), celebró el aniversario número 51 del hallazgo de los primeros vestigios de lo que hoy son los mulares de la zona arqueológica de Cacaxtla, en Nativitas.
Con actividades lúdicas, demostraciones y un taller relativo a las pinturas del basamento, este 13 de septiembre se conmemoró uno de los hallazgos más importantes de México y una de las ventanas más significativas al pasado de Tlaxcala.
El 13 de septiembre de 1975, pobladores de San Miguel del Milagro, en el municipio de Nativitas, encontraron de forma insospechada las evidencias de uno de los primeros murales prehispánicos del sitio de Cacaxtla.
Advirtiendo la importancia del descubrimiento, notificaron al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sobre este acontecimiento con el cual daría comienzo a una de las más grandes exploraciones de nuestro país para recuperar la que se consideraría la “joya” de la arqueología en Tlaxcala.
Con motivo de ese suceso se llevó a cabo una jornada cultural en la Zona Arqueológica de Cacaxtla de 11:00 a 16:00 horas donde se impartió un taller relativo a las pinturas murales de Cacaxtla, demostración de juego de pelota Ulama y Purépecha, así como presentaciones artísticas y danza prehispánica.
Asistieron por parte de la Zona Arqueológica de Cacaxtla- Xochitécatl el subdirector administrativo y etnohistoriador Aldo Armando Guagnelli Núñez, las talleristas y promotoras culturales Guadalupe Andrade y Marisol Corona, así como los presidentes de comunidad de Nativitas, San Miguel del Milagro y San Vicente Xiloxochitla.
Los murales de Cacaxtla representan batallas militares, mitología y el poder político de la cultura olmeca-xicalanca durante el periodo Epiclásico (650 a 900 d.C.).
El famoso Mural de la Batalla muestra un enfrentamiento violento. En este están plasmados guerreros con piel de jaguar que derrotan a hombres con rasgos mayas y trajes de aves. Esto simboliza la victoria militar y el dominio político.
Varios segmentos narran el origen y la historia de los jefes de la ciudad. Los líderes aparecen sobre serpientes emplumadas y serpientes de jaguar para mostrar su origen divino. También existen figuras sagradas asociadas con el agua, el maíz, los dioses y el culto al planeta Venus, como el hombre alacrán.
