FORMACIÓN DUAL INTEGRAL, RETO PARA EMPRESAS Y UNIVERSIDADES TECNOLÓGICAS
Escuelas que no cuentan con ese sistema piden integrarse, y estudiantes de las que lo tienen enfrentan dificultades porque la industria no cuenta con espacios para atender a todos, además de que profesores no se adaptan a este estilo de trabajo
POR: MIGUEL ÁNGEL LARA
Que el sistema de formación dual para futuros ingenieros que está vigente en universidades tecnológicas del estado sea integral, es uno de los retos para empresas e instituciones de educación superior.
Escuelas que no cuentan con esta modalidad se han visto interesadas en integrarse, mientras que alumnos de las que ya lo hicieron dicen enfrentar dificultades para acceder, puesto que hay muy pocos espacios y solo unos cuantos aprovechan la oportunidad.
Además de que, refirieron, algunos docentes no se acoplan al estilo de trabajo y no aceptan que los alumnos no pueden asistir a sus clases presenciales de manera normal porque se encuentran realizando la parte práctica de la especialidad dentro de una empresa.
Durante el Foro Automotriz Tlaxcala 2026, representantes de empresas de este sector invitaron a las instituciones de educación superior y a los estudiantes de carreras afines a formarse debidamente, y vieron el sistema de educación dual como una buena alternativa de especialización.
El modelo de educación dual ofrece a las universidades la oportunidad de que sus estudiantes combinen la formación teórica en el aula con estancias de práctica profesional dentro de una empresa o institución real.
El estudiante divide su tiempo entre la universidad y el entorno de trabajo, aplicando de inmediato los conocimientos adquiridos. Para lograrlo debe haber un profesor o mentor académico y un instructor o mentor asignado por la empresa.
Las actividades en la empresa siguen un plan de formación específico que está alineado con el programa de estudios de la carrera; esto permite desarrollar competencias profesionales en escenarios de trabajo cotidianos antes de graduarse, lo que facilita la contratación directa de los egresados al conocer las necesidades reales del sector productivo. El sistema de formación dual conecta de manera directa a las instituciones educativas con las industrias y la sociedad.
Sin embargo, algunos estudiantes refirieron que, aunque este modelo está vigente en sus universidades, casi nadie lo aprovecha porque es difícil ingresar, y el principal obstáculo está en que las empresas no tienen los lugares suficientes para todos los aspirantes.
“Si tú solicitas integrarte al modelo dual es muy difícil que te quedes, de cada 100 que lo piden solo cinco o seis acceden, porque no hay empresas que requieran tantos practicantes ni tienen el personal para dedicarse a enseñar a un grupo de varios estudiantes; en la escuela también se complica porque casi ningún profesor quiere ser asesor”, señalaron.
Entonces este modelo, aunque permite vincular directamente a los próximos egresados con el campo laboral en el que se desarrollarán, solo pocos conocerán, mientras estudian su carrera, el verdadero ambiente de una empresa afín para lo que se preparan.
A su vez esto provoca que, cuando los egresados buscan su primer trabajo, no tengan los conocimientos ni la experiencia básica que se requiere en el campo laboral para poder ofrecerles un mejor puesto de trabajo y, en consecuencia, un mejor salario.
