Filosofía y Letras UATx y Museo Miguel N. Lira promueven lareflexión filosófica como parte de la vida cotidiana de las personas
Coadyuvar a la conciencia histórica y a enriquecer y promover la cultura de la paz, es el objetivo del
Café filosófico que lleva a cabo la Licenciatura en Filosofía de la Universidad Autónoma de Tlaxcala
(UATx), en el marco de los 500 años de la fundación de la ciudad de Tlaxcala.
En una organización conjunta con el Museo Miguel N. Lira, adscrito al Instituto Tlaxcalteca de la
Cultura, en esta nueva edición se contó con la participación de 20 asistentes, quienes reflexionaron
partiendo de la pregunta ¿en qué consiste el valor de la justicia?, bajo la guía del Maestro Ricardo Cano
Bonilla, filósofo y catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la UATx.
En ese tenor, se vertieron algunas reflexiones, por ejemplo, el análisis y el discernimiento de la filosofía
ha sido y es el camino hacia una vida caracterizada por la plenitud y la satisfacción a partir del examen
racional de las creencias que condicionan su concepción de la realidad; la actividad filosófica es una
parte fundamental de la cultura de una sociedad, al permitirle fomentar el pensamiento crítico ante las
ideas que el conformismo y el sentido común les imponen a sus integrantes por medio de los procesos de
socialización.
Además, la actividad filosófica es un quehacer que, podemos suponer razonablemente, ha acompañado
al ser humano desde su aparición en la tierra y ha sido un elemento central en la evolución y
transformación del mundo y de su autocomprensión hasta llegar a las circunstancias de las sociedades
actuales. De tal manera que el pensamiento filosófico permea a todos los seres humanos, lo sepan o no, e
influye en sus actividades cotidianas, en su manera de pensar y en su manera de actuar ante el mundo y
los demás.
Bajo este contexto, la academia de profesores de Filosofía en conjunto con las autoridades del Museo
Miguel N. Lira han programado la realización del Café filosófico con seis sesiones, el cual se plantea
como un espacio propicio para que la sociedad tlaxcalteca interesada cultive el examen colectivo de
nuestras creencias a partir de las situaciones y problemas concretos, producto de nuestro devenir
histórico, en el marco de los 500 años de la fundación de la ciudad de Tlaxcala y la cultura de paz.