Estado

Conserva Huactzinco el «atole de Judas», tradición culinaria por Semana Santa

  • Se reparte el viernes de Dolores, solo debe ser elaborado y repartido por mujeres viudas o solteras, según las creencias locales

Miguel Ángel Lara

A 101 años, el municipio de San Juan Huactzinco conserva una tradición culinaria única y además de las más representativas de la región: el atole de Judas, que se prepara exclusivamente para la procesión de la Virgen de los Dolores.

Este atole, que se elabora a base de maíz rojo o azul, se suele acompañar de tamales que se reparten a todas las personas que acompañan en la celebración.

Sin embargo, existe una peculiaridad, y es que el atole de Judas solo puede ser preparado por mujeres que han quedado viudas o que son solteras, según las creencias locales, y las encargadas de regalarlo a los asistentes son las miembros de la hermandad de la Virgen de Dolores y la comisión del 30 de diciembre.

Este año correspondió a las señoras Oddulia Pérez Robles, Juana Ocotzi Hernández, Juana Ávila Ramírez, y los mayordomos del 30 de diciembre, repartir este delicioso atole que se prepara especialmente para este día.

El proceso de preparación de este atole es todo un ritual: las señoras utilizan maíz nixtamalizado, panela y anís, cocinando la mezcla hasta que “reviente” para luego integrar la masa y obtener esta bebida tanto reconfortante como tradicional.

A decir de los lugareños, el gesto de compartir el atole de Judas no solo es un momento de compartir una tradición gastronómica, sino un acto de unión y devoción popular entre la comunidad de Huactzinco durante estas festividades religiosas.

Con el paso de los años, el atole de Judas ha extendido su fama por la zona sur de Tlaxcala, pero Huactzinco continúa siendo el único lugar donde se prepara, por eso, el Viernes de Dolores llegan personas de municipios aledaños para ser parte de la procesión y la degustación del atole, único en Tlaxcala.