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Con placas, delimita San Pablo del Monte su territorio

  • Para que no haya confusión con Puebla y para que los vecinos sepan a qué entidad pertenecen sus viviendas; cumple con un decreto de 1899

El ayuntamiento que encabeza Raúl Tomás Juárez Contreras en el municipio de San Pablo del Monte se dio a la tarea de colocar placas para delimitar el territorio que ocupa este municipio y diferenciarlo de los predios pertenecientes a la capital del Estado de Puebla.

Debido a los problemas que se presentaron hace algunas semanas en la zona limítrofe de la entidad tlaxcalteca, el gobierno municipal ha emprendido acciones para poner una solución, por eso la colocación de diferentes placas para delimitar el municipio y que los ciudadanos se sientan más tranquilos.

Al mismo tiempo, estas placas servirán para que los habitantes sepan a qué lugar pertenecen sus predios, pues la inconformidad salió a la luz cuando autoridades vecinas actuaron para poner orden en terrenos que se tenían considerados dentro de territorio tlaxcalteca.

El ayuntamiento dio certeza al decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 15 de diciembre de 1899, en el que se establecen los límites territoriales entre los Estados de Tlaxcala y Puebla.

“El Congreso de la Unión ha tenido a bien decretar lo siguiente: Se aprueban en todas sus partes los Convenios de Límites celebrados entre los Estados de Puebla y Tlaxcala, por lo que queda definitivamente trazada la línea de entre ambas Entidades Federativas, son límites entre los Estados de Puebla y Tlaxcala”.

El presidente municipal de San Pablo del Monte, Raúl Tomás Juárez Contreras, destacó que hará todo lo posible por dar más atención a estas zonas, debido a los conflictos que existen entre ambos municipios.

Es de recordar que el problema comenzó los últimos días de noviembre, cuando elementos de la policía de Puebla junto con autoridades de aquel estado, se personaron en el predio localizado entre las calles 5 de febrero y 18 de marzo del barrio de San Pedro para cumplimentar una orden de desalojo que el juez concedió a un particular, luego de que este ganó el juicio de propiedad del terreno.

Pese a la resistencia de algunos habitantes, sus casas fueron derribadas con ayuda de maquinaria pesada, sin embargo, lo que más alarmó fue que estando en territorio tlaxcalteca los uniformados actuaron con abuso de la fuerza fuera de su jurisdicción.