INTERNACIONAL

Azerbaiyán detiene a exprimer ministro separatista de Nagorno Karabaj

Las autoridades de Azerbaiyán detuvieron hoy miércoles al exprimer ministro de Nagorno Karabaj, Rubén Vardanián, cuando intentaba abandonar la región con destino a Armenia, adonde han llegado ya más de 50 mil refugiados.

«El detenido ha sido trasladado a Bakú. Ha sido entregado a los órganos competentes», informó el Servicio Fronterizo Estatal de Azerbaiyán en un comunicado.

Vardanián es el primer detenido entre los actuales o antiguos dirigentes de la autoproclamada república de Nagorno Karabaj, cuyas autoridades capitularon el pasado 20 de septiembre tras una victoriosa operación militar azerbaiyana.

La detención se produjo en el puesto fronterizo instalado por los azerbaiyanos en el corredor de Lachín, la vía utilizada desde el domingo por decenas de miles de karabajíes para dejar el territorio que proclamó su independencia en 1991.

Bakú, que ya ha mantenido dos reuniones con las autoridades de la autoproclamada república de Nagorno Karabaj para abordar la integración del territorio en su sistema administrativo, considera que el armenio intentó abandonar ilegalmente el territorio de Azerbaiyán.

Por el momento se desconoce qué ocurrirá con el exdirigente karabají, ya que las autoridades azerbaiyanas no informaron en ningún momento sobre una posible amnistía, aunque sí dieron la opción de marcharse a la vecina Armenia a los soldados que depusieron las armas.

«Esta mañana mi marido, Rubén Vardanián, (…), fue detenido y hecho prisionero por las autoridades azerbaiyanas en la frontera al intentar abandonar Artsaj (Nagorno Karabaj) junto con otros miles de armenios que huyen de la ocupación azerbaiyana», aseguró su esposa, Veronika Zonabend.

Vardanián, un oligarca que renunció a la ciudadanía rusa para asumir el cargo de ministro de Estado karabají -jefe de gobierno- en noviembre de 2022, fue destituido en febrero pasado tras la negativa del presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, a negociar mientras no cambiase el jefe del gobierno karabají.

Las autoridades armenias se han dirigido ya al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para que obligue a Bakú a informar sobre el paradero y el estado de salud del detenido.

Mientras, continúa el éxodo constante de desplazados karabajíes a través del puesto fronterizo que lleva a la localidad armenia de Kornidzor, donde las autoridades instalaron un centro humanitario.

El gobierno cifró a las 11:00 GMT en 50 mil 243 los refugiados que han llegado al país desde el domingo, cuando los azerbaiyanos desbloquearon Lachín, cerrado desde diciembre de 2022.

La mayoría de los desplazados tienen vivienda en Armenia o familiares que les acogen en ese país, mientras el resto son instalados en albergues, hoteles, centros de acogida y otros edificios en la ciudad de Goris, que se encuentra cerca de la frontera con Azerbaiyán.

Las imágenes de la televisión siguen mostrando largas colas de automóviles en la carretera que lleva a Kornidzor, aunque se desconocen cuántos de los 120 mil karabajíes optarán por permanecer en el territorio.

Después de visitar Kornidzor, la jefa de la Agencia de EU para el Desarrollo (USAID), Samantha Power, llegó hoy a Azerbaiyán para abordar con el presidente del país, Ilham Alíev, «la situación humanitaria en Nagorno Karabaj».

Power se proponía hablar con Alíev «sobre la importancia de cumplir con los compromisos contraídos por Azerbaiyán» y también «las perspectivas de una paz duradera y digna entre Azerbaiyán y Armenia basada en el respeto mutuo de la soberanía e integridad territorial».

La jefa de USAID denunció en Armenia la violencia contra los civiles en el Karabaj, pero nunca llegó a utilizar el término «limpieza étnica» empleado por el primer ministro armenio, Nikol Pashinián.

Mientras, la portavoz de Exteriores rusa, María Zajárova, acusó a EU y la Unión Europea de, aprovechar la coyuntura de las actuales tensiones entre Rusia y Armenia, para presionar a Ereván a que abandone la alianza militar postsoviética, conocida como Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, y coopere con la OTAN.

Además de denunciar «el fanatismo destructivo» de política estadounidense hacia Armenia, Zajárova acusó a Power de ser «conocida por su rusofobia».