Administración convirtió plaza de artesanos en plaza de revendedores
Afectados denunciaron que se concedieron casetas para amigos de la coordinadora de la plaza Xicohténcatl, en la capital, y desplazó a quienes llevan décadas vendiendo

Por: Miguel Ángel Lara
La coordinación del grupo de artesanos de la capital tlaxcalteca convirtió la Plaza Xicohténcatl en un sitio de revendedores y comerciantes de piratería, favoreciendo a amigos y familiares de la líder, según denunciaron algunos inconformes.
Quienes se han manifestado en contra de las prácticas de la coordinadora, Beatriz Mendoza, expusieron que los fundadores del tianguis que se coloca los fines de semana han sido desplazados o menospreciados, para dar espacios a personas que ni siquiera son productores.
Lo anterior se evidenció recientemente cuando el ayuntamiento y el gobierno estatal beneficiaron con casetas a los vendedores y les otorgaron un lugar en la Plaza luego de varios años de haberlos retirado, pues al menos 20 de los que regresaron no son artesanos.
Además, quienes llevan varios años vendiendo y que ya son conocidos por todos no recibieron caseta, lo que dijeron se trata de un tipo de venganza por no estar de acuerdo con las malas prácticas y la corrupción con que se dirige la líder.

A otros, en tanto, les otorgó un lugar donde no llega la gente o viendo hacia la pared, lo que provoca que no haya ventas y en consecuencia no generan ingresos como sus demás compañeros.
“Nos dio un lugar viendo hacia la pared sin flujo de gente, y pegados a unas macetas para que no tengamos espacio para vender», declaró una artesana con nueve años en el lugar”, dijeron.
Sumado a la problemática de los espacios para la venta, los quejosos externaron que existen casos de nepotismo, pues aseguraron que señora Beatriz Mendoza utilizó su posición como coordinadora y tomó tres lugares para ella, uno para cada una de sus hijas, además de que también convirtió en vendedores a su sobrina y a su hermano. Aseguran que sus allegados tienen hasta doble carrito.
Los artesanos ya llevaron la queja a la presidencia municipal y a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), pero hasta el momento no han obtenido una respuesta favorable. La demanda es que exista un trato equitativo, la entrega inmediata de sus carritos ya pagados y la asignación de lugares donde exista el flujo de peatones, así como la reivindicación del carácter artesanal de la plaza.
