OpiniónPORTADA

¡Marco Mena entregó la plaza!

– Una mentira tan grande que no le devolverá el poder al PRI, ni evitará el desprestigió de Anabell Ávalos.

Incompleto e incorrecto análisis de la derrota del pasado 06 de junio de la “Alianza Unidos por Tlaxcala”, que también incluyó a PAN y PRD.

Por: Penélope García Lozano

Defender a Marco Mena Rodríguez en su papel de gobernador de Tlaxcala, es casi imposible, porque la mediocridad es la descripción más acertada a la realidad de su trabajo, llegó como un desconocido para cubrir las irregularidades financieras de Mariano González Zarur y se fue repudiado hasta por sus propios simpatizantes y colaboradores, pero de eso a que se le haga responsable único de la derrota de Anabell Ávalos y la perdida de la gubernatura del PRI, hay una enorme diferencia.

Los factores para que ganará Lorena Cuéllar son múltiples y unos tan abrumadores que no están a discusión, una marca tan fuerte y poderosa como Morena, respaldada por el arrastre popular del presidente Andrés Manuel López Obrador y el arraigo entre los tlaxcaltecas de la  actual gobernadora Cuéllar Cisneros; sus más de 305 mil votos la respaldan como la más votada en la historia del estado.

Por lo tanto las declaraciones que hiciera a El Sol de Tlaxcala, la estratega de Ávalos, el pasado 27 de septiembre, Gisela Rubach Lueters, es incompleta e incorrecta, al afirmar que “Unidos por Tlaxcala”, fue una alianza simulada, no hubo apoyo del gobernador Marco Mena; “Cada día queda más claro hacía donde jugó, a cuidar sus intereses, a cuidar su espalda”. 

En otra parte de la entrevista reconoce que el PRI, PAN y PRD, no tienen capacidad de competencia y que su alianza no cuajo por que les interesó más ganar las diputaciones y alcaldías que la gubernatura.

Con esto Gisela Rubach sugiere que le hubiera gustado que la alianza hubiese sido una elección de estado para ganar por las buenas o por las malas. Curiosamente sus declaraciones se dan en un contexto en el que Anabell Ávalos Zempoaltecatl, comienza a ser señalada como una de las peores alcaldes de Tlaxcala, con importantes desvíos de dinero, por lo que podría ser sujeto de denuncias penales más adelante, nula obra pública en los 4 años en que estuvo al frente de la comuna capitalina, con crecimiento desbordado del crimen organizado e inseguridad pública.

¿Pretende Gisela Rubach crear una cortina de humo para cubrir lo que comienza a ser de dominio público?. Como lo es que Anabell Ávalos puso en venta su casa ubicada en Ixtulco, que ya terminó y ya puso en funcionamiento el hotel, restaurante y estacionamiento público ubicados en la calle Lira y Ortega, en el municipio de Tlaxcala, también trascendió que pretende vivir en la ciudad de México y en su departamento de Acapulco, Guerrero. ¿Huir?.

A 141 días de la derrota del PRI y Anabell Ávalos, trascendió que Marco Mena se desempeña en una comisión en la Secretaría de Relaciones Exteriores a donde lo asisten personas como Carlos Villanueva Vera, todo esto hace especular que efectivamente pronto será premiado como embajador y le da cuerpo a la malicia de que vendió la plaza.

Lo anterior demuestra que en ningún confín, los bribones quieren que se conozcan sus maldades y menos que sean motivo de castigo; buscan mantenerse como personas honestas y ser intocables ante la ley; sólo que ahora las condiciones son distintas y se fue el usufructo del tiempo en la radio oficial donde difamaban, hacían campañas negras y ensalzaban a seudo delincuentes. Las desbordadas viudas del chayote de hoy, son víboras sin credibilidad que taparon la corruptelas de ayer.

La estratega de Ávalos, Gisela Rubach ya no es la misma de hace 20 años, ni siquiera es capaz de reconocer, la guerra de desprestigió contra Lorena Cuéllar; las masivas encuestas falsas que difundían que se acercaban en la aceptación popular a la líder de la competencia; después que la alcanzaron y finalmente que la superaron, que se uso la radio y TV oficial, para destruir a Andrés Manuel López Obrador, Lorena Cuéllar y Morena,

Que otra de las estrategias de la “Alianza Unidos por Tlaxcala”, comprendía dividir y destruir a Morena, poniendo a un usurpador como Joel Molina Ramírez al frente para que desorientara y posteriormente se auto eligiera como candidato a gobernador, por que, siendo de un bajísimo perfil, seria la única forma de evitar que Morena y Lorena ganarán, su muerte frustró su plan y entonces utilizaron a Ana Lilia Rivera y Dulce Silva para desintegrar al partido de Andrés Manuel. 

Nada les resulto; de apoyo logístico y económico porque no cuenta nada Gisela Rubach de las 28 empresas fantasmas de consultoría política que el gobierno de Marco Mena contrato para la guerra de encuestas, a cada unas de estas se les pago 1 millón de pesos en los primeros 6 meses del 2021 y ahora ni su domicilio fiscal se conoce. Quería más apoyo económico y táctico por parte del gobierno del estado. Rubach Lueters, quería una elección de estado.

Afortunadamente la investigación de todas las irregularidades que se van conociendo de esos manejos y el de otras dependencias de la administración de Marco Mena, pronto se harán públicos, una vez que las investigaciones concluyan y sin alharacas ni aspavientos, se proceda a denunciar a los responsables. Mientras tanto los perversos de ayer piden silencio y sus jilgueros de antaño callan.

Lo que si es claro es que Anabell Ávalos intenta desviar la atención pública de la probable corrupción que la envuelve, acusando a Marco Mena de vender la plaza.