INCENDIA RAYO TALLER EN CERESO DE APIZACO
No hubo heridos ni fugas de internos, confirmaron autoridades; familiares de los reos entraron después para constatar que estuvieran bien
Por: Miguel Ángel Lara
La caída de un rayo, durante la lluvia de la tarde de este miércoles, provocó un corto circuito que a su vez generó un incendio dentro del taller de carpintería del Centro de Reinserción Social (CERESO) del municipio de Apizaco.
Elementos de corporaciones de seguridad, prehospitalarias y bomberos del Estado se movilizaron de inmediato para resguardar a las personas privadas de su libertad (PPL´s) y descartar riesgos para la integridad de los internos, a su vez se encargaron de la vigilancia para evitar posibles fugas.
De acuerdo con información que circuló al momento, el director del penal dio a conocer que el siniestro se registró alrededor de las 18:30 horas en el área del taller, cuando ya no se encontraba nadie en ese lugar, puesto que los internos ya habían concluido sus actividades y ya estaban en sus celdas.
Las primeras investigaciones concluyeron que fue durante la lluvia, cuando la caída de un rayo provocó una descarga eléctrica que, a su vez, resultó en un corto circuito que inicialmente incendió unos cables de corriente eléctrica.
Debido a que no había nadie las chispas alcanzaron algún material inflamable y el fuego se expandió con rapidez, alcanzando la materia prima con la que los presos realizan algunos trabajos.
Al percatarse del fuego, las autoridades llamaron de inmediato a los servicios de emergencia para contener las llamas y para poner a salvo a las personas que cumplen una condena, a través de los protocolos de emergencia y seguridad.
Personal del CERESO ayudó a contener las llamas en tanto arribaban los bomberos, lo que ayudó a que el fuego no se disipara hacia otras áreas del reclusorio, reduciendo riesgos para los PPL´s. los trabajadores del lugar y personal de custodia.
Tras la difusión de lo acontecido, y debido a que las llamas pudieron ser visibles a la redonda, varias personas llegaron para preguntar sobre el estado de salud de sus familiares, y exigieron entrar para cerciorarse de que todo estaba bien.
Demandaron que representantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) estuvieran presentes ante cualquier intento de falsear información y de que desde el CERESO se ocultara lo que realmente había ocurrido.
Cuando las labores para sofocar el incendio concluyeron, estas personas pudieron acceder, en grupos reducidos, para reunirse con sus seres queridos y disipar la duda de que había ocurrido un accidente de proporciones mayores.
La calma volvió cuando se hizo un pase de lista uno a uno de los dormitorios y confirmaron que no faltaba nadie, confirmando que la comunidad de la penitenciaría estaba completa, sin lesionados, sin fugas y sin daños que pusieran en riesgo a las personas.
