Estado

PRI Tlaxcala, se suma al voto en contra de la reforma a la jornada laboral de 40 horas

En rueda de prensa el dirigente estatal expresó que esta iniciativa no establece de manera inmediata una semana laboral de cinco días de trabajo y dos de descanso

Por: Yaneth Ortega Jiménez

Luego de que a nivel nacional este martes, por unanimidad, el Senado aprobará en comisiones la reforma constitucional que establece de forma gradual la semana de 40 horas, el Dirigente Estatal del Partido Revolucionario Institucional en Tlaxcala, Enrique Padilla Sánchez, expresó que él se suma al voto en contra de dicho dictamen que quedó en primera lectura y que se prevé este miércoles en el Pleno del Senado sea votada.

Externó que, el contenido real del dictamen no cumple con ese objetivo, ya que pospone la aplicación de las 40 horas hasta el año 2030, lo que calificó como un engaño para las y los trabajadores del país.

Explicó que la reforma no establece de manera inmediata una semana laboral de cinco días de trabajo y dos de descanso, como se había anunciado, sino que mantiene el esquema tradicional de seis días laborables, sin garantizar un descanso efectivo.

Ante medios de comunicación indicó que, lejos de reducir la carga laboral, el dictamen permite la acumulación de jornadas extensas, al autorizar hasta 12 horas extras, lo que en los hechos podría derivar en jornadas de hasta 52 horas semanales desde el punto de vista legal.

“El propósito real de esta propuesta no es garantizar las 40 horas, sino simular una reducción. Presumen un beneficio que no existe en el dictamen que se va a discutir”, afirmó el dirigente priista, al recalcar que Morena utiliza el tema con fines publicitarios.

Precisó que la propuesta que respalda el PRI es clara: 40 horas efectivas a la semana, distribuidas en cinco días de trabajo y dos de descanso, lo que corresponde a una concepción moderna de la semana laboral y contribuye a mejorar la calidad de vida.

No dejó de lado que, las horas extras deben ser voluntarias, contar con registro y control, tener límites definidos y una supervisión real, para impedir prácticas que atenten contra la salud y el bienestar de la clase trabajadora.

Para concluir, subrayó que el PRI a nivel nacional mantendrá una postura firme en contra, al considerar que la iniciativa representa una simulación y no una verdadera reforma en beneficio de las y los trabajadores.