Testean SIDA con pruebas caducas, denuncian trabajadores del CAPASITS
Luego de manifestarse por falta de insumos revelaron que los obligan a utilizar materiales que vencieron en mayo, piden intervención de SESA
Miguel Ángel Lara
Trabajadores de la Unidad de Especialidades Médicas (UNEME) y del Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención del SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) de la capital, denunciaron que por órdenes de sus superiores se están utilizando pruebas de detección de VIH caducadas.
Luego de que la semana pasada se manifestaron por la falta de insumos, ahora alzaron la voz para que, junto con usuarios, prevengan a la ciudadanía sobre lo que consideraron se trata de una irregularidad grave, omisiones y actos de negligencia.
De acuerdo con su denuncia, la Jefatura de Epidemiología y la Coordinación Estatal del Programa de VIH exigen usar un lote de 600 pruebas vencidas de la marca CERTUM Diagnostics que arrojan «resultados erróneos», poniendo en grave riesgo a los pacientes, vulnerando el derecho a una atención médica digna.
Aunque la problemática se ha expuesto internamente en repetidas ocasiones, incluida una reunión crítica a mediados de agosto, la falta de solución ha forzado esta denuncia pública, dijeron.
«Estamos ante un escenario donde las autoridades estatales están exigiendo, a sabiendas, el uso de pruebas caducas y defectuosas para la detección de VIH», sentencia el escrito.
Los denunciantes advierten que un falso negativo retrasa el tratamiento y propaga la infección, mientras que un falso positivo «destruye la vida de una persona».
“Las pruebas mencionadas tienen una fecha de expiración de mayo de 2025, por lo que su uso es una violación flagrante a cualquier norma sanitaria. El propio responsable del laboratorio de la unidad advirtió que la prueba p24 (componente de detección temprana de VIH) de ese kit específico «arroja resultados erróneos», dice el documento que hicieron llegar a medios de comunicación.
De este modo, los empleados de la UNEME-CAPASITS solicitaron la intervención de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado (SESA) para atender el problema, puesto que, desde la llegada de la actual dirección, en diciembre de 2024, se reportan conflictos con el personal médico de experiencia y una «falta de interés y compromiso» de las autoridades de Epidemiología y del Programa de VIH para resolver los problemas de fondo.
Para atender el problema solicitaron la suspensión y aseguramiento inmediato del lote de pruebas caducas, una auditoría externa al laboratorio y una investigación exhaustiva sobre la gestión, omisiones y la exigencia de uso de material caduco por parte de la Jefatura de Epidemiología y la Coordinación Estatal del Programa de VIH, además de evitar el hostigamiento y violencia que genera la titular de epidemiología.
La UNEME-CAPASITS tiene carencias que impiden su funcionamiento, como limitación de medicamento del cuadro básico, falta de mantenimiento a la unidad y vehículos, carencia constante de papelería y equipo de cómputo, mal manejo y reporte inadecuado de medicamentos antirretrovirales.
El área de laboratorio muestra el punto más crítico, ya que, según la denuncia, existen deficiencias para el diagnóstico de los pacientes, que incluyen falta de rotulación y confusión de muestras, extravío de muestras, resultados de pacientes traspapelados, falta de equipo funcional, insumos y capacitación.
