Manos artesanales en Amaxac realizan máscaras de Huehues desde hace 28 años
El artesano Edmundo Pérez Castillo comentó que este oficio lo ejerce desde hace 1997 y le trae satisfacciones al ver sus máscaras participar en el Carnaval
Valentin León Cuamatzi
El artesano de Amaxac de Guerrero Edmundo Pérez Castillo comentó que se dedica a la elaboración y restauración de máscaras de Carnaval desde 1997, “fui formado por mi hermano ya fallecido, juntos comenzamos a trabajar, lo primero que trabajamos fue la resina, después las máscaras se hicieron de madera y actualmente otra vez regresamos a la resina”
Agregó que “el proceso de elaboración de una máscara son varios pasos, primero se hace el modelado, después del modelad ya sigue el empaste, entre tela, lijado, puesta de ojos, colocación de chumaceras, puentes, crear parpados, sellarla, pintarla, maquillarla, barnizarla, ponerle pestañas, ojos, hilo, resorte, en total desde el inicio son 38 pasos los que hacen para la elaboración de una máscara nueva”.
Refirió que “el tiempo para elaborar una máscara nueva es de dos meses y esto es por el tiempo de secado, es por eso que siempre recomiendo que lo vengan a encargar con tiempo de anticipación, respecto a la restauración de una máscara depende de lo que se le vaya a realizar, porque si es un retoque completo y viene bastante dañada, a veces hay que ponerle grapa, unirla y si quieren algunas modificaciones se las hacemos, pero una reparación normal de un retoque de un repintado se hace en mes y medio, pero a veces les damos más tiempo por los pasos de secado”.
Comentó que “sobre los precios de una máscara nueva actualmente cuesta tres mil 600 pesos y una restauración de máscara, con un retoque general está en mil 500 pesos, y si viene un poco más deteriorada se cobra otros 200 o 300 pesos más, además, en cuanto a la elaboración de las máscaras de madera, se consigue la madera cedro, en los aserraderos ahí se consigue el cedro, pero hay que saberlo seleccionar y la resina se consigue en tiendas donde venden este producto, yo utilizo la resina artesanal, porque hay varios tipos de resina, para pisos, muebles”.
Indicó que “este oficio se transmite de generación en generación y a mis hijos les digo que me ayuden, para que vayan aprendiendo, pero no sé si más adelante les vaya a gustar o no este oficio, pero yo si les enseño y ellos me ayudan, porque aquí trabajo todo el año, algunas máscaras las entrego en enero, febrero, otras en los siguientes meses y esto para que no se me junte el trabajo, porque quienes vienen a este taller ya saben el tiempo que deben esperar para entregarles su máscara, ejemplo algunas 15 máscaras las entrego en estas fechas de agosto y así voy entregando poco a poco para que no se me junte el trabajo”.
Finalmente, señaló que “lo mismo con las reparaciones las voy entregando como me van llegando para que no se junte el trabajo”.
