TRAS PROCESO EN EL CONSEJO DE HONOR Y JUSTICIA, LA SSC CONCRETA LA SEPARACIÓN DE OFICIAL POR FALTAS A LA NORMATIVA INTERNA
El funcionario estatal detalló los factores legales y administrativos que derivaron en la baja del elemento
Por: Isabel Polvo
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) hizo pública la postura oficial respecto a la destitución de un elemento policiaco de la corporación estatal, fundamentando la determinación en el incumplimiento reiterado de la normativa disciplinaria y en inconsistencias detectadas en sus evaluaciones de examen de control y confianza.
El titular de la SSC, Alberto Martín Perea Marrufo, puntualizó que la actuación del personal operativo se rige estrictamente por el marco legal de Ley de Disciplina, mecanismo que obliga a los efectivos de nivel estatal y municipal a actuar bajo principios de institucionalidad y respeto a la jerarquía.
Durante la explicación del caso, el funcionario estatal detalló los factores legales y administrativos que derivaron en la baja del elemento.
La autoridad precisó que la normatividad prevé procedimientos formales para que el personal exprese inquietudes, peticiones o inconformidades laborales escalonadas ante los mandos. En este caso, el servidor público optó por difundir mensajes en plataformas digitales con descalificaciones dirigidas hacia el gobierno e injurias personales contra funcionarios públicos.
Perea Marrufo, aclaró que, si bien el personal policial conserva el derecho de mantener cuentas en redes sociales, sus manifestaciones públicas no deben violentar los reglamentos internos ni desacreditar las políticas públicas de seguridad del Estado.
A la falta disciplinaria se sumó un procedimiento derivado del examen de control y confianza. La normativa vigente señala que la no acreditación de estas pruebas constituye una causa directa para la separación de las fuerzas de seguridad.
El titular de la SSC enfatizó que la rescisión del vínculo laboral no fue una decisión arbitraria, sino el resultado de un análisis colegiado a cargo del Consejo de Honor y Justicia de la institución. Dicho órgano evaluó los elementos probatorios y confirmó la acreditación de las faltas antes de decretar la baja definitiva.
Finalmente, la corporación reiteró el llamado a la tropa y al cuerpo de mandos para conducirse con apego a los estatutos legales, haciendo uso de los instrumentos institucionales de diálogo y absteniéndose de conductas que vulneren la disciplina del servicio de seguridad pública.
