CAPTURAN A MUJER POR PRESUNTO ROBO Y CONFIESA CON DATOS CONTUNDENTES, EN SAN PABLO DEL MONTE
Sus captores ejercieron tortura psicológica para obligarla a decir los nombres de sus cómplices; era la primera vez que participaba en el presunto delito, pero se dijo inocente
Por: Miguel Ángel Lara
Vecinos del barrio de San Nicolás, en San Pablo del Monte, detuvieron y golpearon a una mujer a quien señalaron de presuntamente haber sido cómplice de un robo a casa habitación en la zona.
La detenida, tras haber sido víctima de violencia psicológica, confesó que su pareja sí se dedicaba a eso y que no es la primera vez que comete el presunto delito, y tras cortarle el cabello en la vía pública confesó los nombres de los amigos que delinquen.
Incluso, dio señas del vehículo que utilizan para cometer los asaltos y expuso que, desde que ella convive con ellos, han sido dos veces las que ha notado que se apoderan de artículos sin saber de dónde o de qué forma los obtienen.
“Dicen que yo robé, pero no tienen pruebas, nada más es de que mi pareja, César se dedicaba a eso, sus amigos son Enrique y Óscar, ellos se dedicaban al robo, son del barrio de San Nicolás, pero yo no robo”, dijo al ser cuestionada.
“Utilizan un coche azul marino con vidrios polarizados. Yo no sabía a qué se dedicaban, pero sí noté que se salían por las noches y al otro día ya tenían cosas que no eran de ellos; la verdad yo no sabía dónde las vendían, solo sé que van a dejar las cosas aquí por la carretera a San Isidro, yo soy de aquí de San Miguel (canoa)”, expuso entre llanto.
A través de un video grabado al momento y en donde queda expuesta la identidad de la mujer, los captores le hacen varias preguntas con el afán de obtener más datos y dar con los delincuentes que, a decir de los presuntos afectados, se han dedicado a amedrentar al barrio.
Luego, tras someterla a un proceso que podría ser considerado como trato denigrante, un ataque directo a la identidad, la dignidad y la integridad moral de la persona, la mujer que se identificó con nombre y apellidos fue entregada a la policía para ser puesta a disposición de las autoridades, quienes determinarán su situación jurídica y en donde, también, se investigará la posible violación a sus derechos.
