HALCONES, OTRO MOTIVO PARA CUIDAR EL PARQUE NACIONAL XICOHTÉNCATL
Su avistamiento ha sido en la Plaza de la Constitución y en los árboles del boulevard Guillermo Valle, son especie protegida en México
Por: Miguel Ángel Lara
Una pareja de Halcones Peregrinos (Falco peregrinus) llegó a habitar la zona arbolada que forma parte del Parque Nacional Xicohténcatl, en la capital, lo que podría significar una razón más para cuidar del área protegida.
Su avistamiento ha sido en la Plaza de la Constitución, en pleno Centro Histórico, y el boulevard Guillermo Valle, donde cazan aves pequeñas y algunas palomas en pleno vuelo, aunque su dieta podría incluir roedores y algunos insectos grandes.
“Ya los hemos visto desde la semana pasada, al principio no sabíamos qué eran porque normalmente solo pasan volando rápido, pero parece ser que ya se van adaptando y se dejan ver, entonces ya nos dimos cuenta de que son halcones”, dijeron algunos transeúntes.
ABC Noticias pudo comprobar el avistamiento de un ejemplar en el parque de la ciudad, cazando una paloma, luego posado sobre uno de los postes de una lámpara, y posteriormente las dos aves sobre un árbol frente al Palacio de Gobierno.
Ante la llegada de los halcones, algunos ciudadanos ya expresaron su preocupación en torno a que estos sean capturados y llevados al zoológico, como ha pasado con otros animales que son vistos en diferentes lugares, por lo que llamaron a las dependencias gubernamentales a dejarlos vivir libres.
El Halcón Peregrino es el ave más rápida del mundo, que utiliza una técnica de caza conocida como stoop. Primero asciende a grandes alturas en el cielo y desde allí se lanza en picada hacia su presa, superando los 300 kilómetros por hora (Km/h) en caída libre.
En México se encuentra catalogado bajo la categoría de Especie Sujeta a Protección Especial (Pr) por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
Además, está resguardado por tratados internacionales que regulan el tráfico y comercio de aves migratorias y silvestres.
Su estatus se debe a que a mediados del siglo XX sus poblaciones casi se extinguen por el uso de pesticidas, por lo que su conservación sigue siendo vital para los ecosistemas.
