DE 2 MIL PESOS EL “DONATIVO” QUE PIDE RECTOR PARA REPARAR SAN JOSÉ
El sacerdote encabezado del templo ya fijó una cuota a fin de que feligreses aporten dinero y con este se dé mantenimiento; los donadores tendrán un recibo
Por: Miguel Ángel Lara
De dos mil pesos es la aportación económica que el Rector del Santuario de San José, en la capital, Marco Antonio Padilla, solicita a los feligreses para la reparación de los desperfectos que presenta el templo, y que aparecieron unos meses después de que fue entregado por la Secretaría de Cultura federal.
A través de avisos impresos en lonas colocados en la entrada de la iglesia, el sacerdote ha hecho de conocimiento de los creyentes las fallas que presenta el edificio y que deben repararse, por lo que solicita aportaciones económicas para comenzar los trabajos. Las personas que realicen donaciones en efectivo deberán exigir su recibo impreso en las oficinas parroquiales.
En las redes sociales del Santuario también se ha difundido la solicitud, solo que en este caso se agregaron dos números de cuentas bancarias a las que las personas que deseen apoyar pueden realizar depósitos, con la leyenda “Santuario de Señor San José Tlaxcala te invita a que participes con tu donativo económico para la restauración de la cúpula y linternilla”.
De acuerdo con lo publicado, el Santuario de San José necesita reparaciones en la cúpula y la linternilla por desprendimiento de juntas en talavera, fisura en la base de la linternilla, huecos en la base de la linternilla, deterioro de silicón de las ventanas, piezas faltantes de talavera en la base de la linternilla, desprendimiento de pijas en la placa y las ventanas, entre otros.
Sin especificar el monto que se necesitará para realizar este “mantenimiento”, Padilla explicó que lo caro será el trabajo que se requiere para subir los materiales hasta el techo del templo, y que representará un riesgo para las personas que lo realicen.
El templo de San José, aun siendo parroquia, fue uno de los inmuebles dañados durante el sismo del 19 de septiembre de 2017, por lo que desde ese momento quedó inhabilitado.
El gobierno de México invirtió para su intervención y en 2024 fue entregado luego de cuatro años de trabajos en la parte superior, la cúpula y los decorados interiores.
Tras la evaluación de los daños, en 2025 fue determinado que el recubrimiento del techo había sido insuficiente para evitar filtraciones y goteras, aunque para este año el Rector del Santuario señaló que el agua entra debido a que las ventanas no están bien selladas.
