«NO SOMOS DESECHABLES»: MEXICANOS RECONSTRUYEN NUEVA ORLEANS TRAS EL HURACÁN ‘KATRINA’ Y AHORA SON DEPORTADOS
Migrantes irregulares hacen alianzas con ciudadanos para plantarse frente al ICE y sus detenciones arbitrarias
Mucho ha pasado en las tres décadas de vida de Alfredo Salazar en Estados Unidos durante las cuales ha buscado el salario que no encontró en México: pasó de Atlanta a Alabama, luego a Massachusetts y finalmente a Nueva Orleans, tras el huracán Katrina, cuando se necesitaban trabajadores —“si eran latinos, mejor”, escuchó en su momento—, hasta que agentes migratorios lo golpearon.
“Cuando el huracán devastó la ciudad, en agosto de 2005, podías pararte en una gasolinera y llegaban a ofrecerte trabajo de inmediato, pagándote hasta 20 dólares la hora cuando el salario inicial era de 15.
“Todos nos buscaban, como lo hacen actualmente con quien parezca latino, pero ahora para deportarlo”, describe Salazar, voluntario y fundador de la organización Unión Migrante, una de las más activas en Luisiana, en entrevista con MILENIO.
Antes del huracán Katrina, la población latina en la zona inició siendo una minoría poco visible de 17 mil personas —principalmente hondureños que llegaron por la relación con la compañía Banana Fruit—, equivalente a entre el 3 o 4 por ciento de la población.
Pero al volverse clave en la reconstrucción, la comunidad de mexicanos, salvadoreños y guatemaltecos se supo hasta sumar entre 80 a 120 mil habitantes (8–10 por ciento), según un estimado del estudio Trabajadores latinos y derechos humanos tras el huracán Katrina basado en el censo estadunidense.
FUENTE: MILENIO
