VIOLENCIA EN HOGARES EN MÁS DEL 50% EN MENORES SEÑALA INEGI Y UNO DE CADA DOS NIÑOS SEGÚN UNICEF: COESPO-SIPINNA
El gobierno estatal, busca erradicar la normalización del castigo físico y humillante en Tlaxcala
Por: Isabel Polvo
Más del 50 por ciento de niñas, niños y adolescentes sufren violencia, revelan estadísticas del Instituto de Estadística y Geografía (INEGI); mientras que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), da a conocer que uno de cada 2 niños sufre violencia en su hogar, problemática que no se debe normalizar en el núcleo familiar indicó la titular del Consejo Estatal de Población (COESPO) y del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), Tlaxcala, Belén Vega Ahuatzi.
El gobierno estatal a través de Coespo y Sipinna busca erradicar la normalización del castigo físico y humillante en Tlaxcala, una de las estrategias más sensibles de la administración en este mes de abril (mes de la niñez), es el programa Crianza Positiva un modelo de cuidado basado en el artículo 46 de la Ley del Estado, que garantiza el derecho de niñas, niños y adolescentes a una vida libre de violencia en casa.
“Lo que debemos de hacer es dejar de normalizar este tema dentro de los hogares, porque muchos dicen que solamente se pueden poner límites a base de los gritos humillantes y a base de los golpes, cuando no es así”, externó en conferencia de prensa desde la Coordinación de Comunicación del gobierno estatal.
El programa llamado Crianza Positiva, es un conjunto de acciones dónde los padres, madres y cuidadores de familia conocerán cómo deben de llevar esta crianza, sin la necesidad de llegar a la violencia.
“Con un crecimiento saludable, con un bienestar y un desarrollo en el que él se sienta en confianza, en un entorno protector que debería ser seguro llamado hogar. Por eso es que tiene características clave que le enseñamos a los padres, madres, cuidadores de familia, que es el respeto, primero identificar las etapas de las edades de sus hijos, porque no pueden tratar de la misma manera a un niño de 3 años que a un niño de 7 años. Hay características diferentes desde cómo nos debemos de dirigir a ellos, a incluso cómo enseñarles a hacer actividades que ya nos pueden ayudar dentro del hogar”.
Vega Ahuatzi externó que se deben establecer métodos de enseñanza basados en el respeto y el bienestar, poner límites sin violencia, o una disciplina sin llegar a los gritos, golpes y humillaciones.
Asimismo, la funcionaria estatal expuso que los beneficios de la crianza positiva, busca prevenir el abuso, el maltrato y la negligencia; además de mejorar una salud mental y una convivencia entre niñas, niños con sus padres y madres.
Además, fortalece y contribuye a una sociedad más pacífica y reduce la delincuencia futura. “Reduce la carga en los servicios sociales. ¿Qué implica esto? En el que reducimos precisamente la violencia también afuera y por lo tanto la delincuencia. Por eso es muy importante llevar a cabo este programa”.
La titular de la Coespo y Sipinna comentó que desde que México fue nombrado país pionero en este tema por UNICEF en 2025, Tlaxcala ha intensificado sus acciones en los municipios.
Actualmente se han impartido 18 pláticas masivas con 416 asistentes directos (padres y cuidadores). El programa se está llevando directamente a los planteles educativos para facilitar el acceso a las familias.
“El mejor regalo que le podemos dar a toda la niñas, niños y adolescentes, que no precisamente sean nuestros hijos, sino pueden ser un miembro de la familia como nuestros sobrinos o primos es el vivir una vida libre de violencia”.
Una de las innovaciones presentadas en coordinación con UNICEF y la Coespo y Sippnna es una herramienta tecnológica gratuita para facilitar el aprendizaje desde casa, se trata de un acceso vía WhatsApp, mediante un código QR y la palabra clave «FAMILIA», los padres pueden acceder a un chat interactivo para participar en el taller.
El sistema pregunta el número de hijos y sus edades para ofrecer consejos específicos, la mayoría de los usuarios utiliza la herramienta para aprender a «poner límites» de manera efectiva y respetuosa.
