Estado

«No somos cifras», mujeres marchan en Tlaxcala contra la simulación institucional

Las acciones institucionales señalaron que no responden a sus obligaciones de terminar con problemas como feminicidios, desapariciones, violencia vicaria, trata de niñas y mujeres con fines de explotación sexual

Por: Isabel Polvo

Este domingo 8 de marzo, las calles de la capital tlaxcalteca se pintaron de violeta en una movilización masiva, en el marco del Día Internacional de la Mujer, bajo la consigna de justicia y un alto a toda forma de violencia contra las mujeres, las manifestantes rechazaron las narrativas oficiales y exigieron acciones tangibles frente a la crisis de violencia, trata, feminicidios y desapariciones en la entidad.

En la Antimonumenta ubicada en boulevard Guillermo Valle, se concentraron maestras, colectivos, estudiantes, niñas, y adolescentes, así como grupos antiespecistas para exigir un alto a toda forma de violencia contras las hembras de cualquier especie. Un grupo de mujeres pro Palestina demandaron al gobierno de México romper relaciones diplomáticas con Israel, argumentan que no se puede hablar de liberación de las mujeres mientras persista la opresión sistemática y la violencia bélica en otros territorios y repudiaron al genocidio en Gaza.

El contingente marchó con dirección al Estadio Tlahuicole, para después dirigirse hacía Palacio de Cultura, siguieron por calle Lira y Ortega, con dirección al Congreso del Estado desde ahí repudiaron la narrativas del gobierno con acciones como la iluminación de edificios de morado, imágenes en las Escalinatas de los Héroes alusivas al Día de la Mujer, la instalación de cabinas “Mujer Segura”, y otros eventos organizados por instituciones para conmemorar la fecha del 8M, demandaron seguridad real e investigaciones que no sean frenadas “por la corrupción», sentenciaron en su manifiesto.

«Es una burla para las mujeres, que todas las actividades que hacen en conmemoración del 8M… Rechazamos sus narrativas y acciones que solo pintan de morado (los edificios gubernamentales e instituciones)”….Al tiempo denunciaron el uso de la lucha feminista como eslogan partidista y rechazaron la criminalización de la protesta. En su mensaje, señalaron una barrera sistemática en las instituciones que impide el acceso real a la justicia.

Durante la movilización, los manifestantes intervinieron con pintas en espacios públicos como la Cápsula del Tiempo, en el Santuario de San José, el Palacio Legislativo, en la dirección de gobernación donde retiraron las maderas protectoras y quemaron, además del edificio del PRI. Las consignas reflejaron un profundo hartazgo hacia la narrativa gubernamental.

«Tlaxcala, cuna de la la trata», «Fue el Estado», «Vivas nos queremos», «Lorena no es aliada», «Pónganse con el narco, no con nosotras», «Pedófilos», «Aborto legal», «Tlaxcala proxeneta», por referir algunas. “Estamos aquí juntas de forma colectiva para exigir…. Queremos ser libres, nuestro derecho es vivir libres. Queremos una vida digna y que es obligación del Estado garantizar lo que hasta hoy no nos ha cumplido. Exigimos que cumpla con el cese a la violencia, basta de violencia en todos sus tipos y modalidades”.

Las acciones institucionales dijeron no responden a sus obligaciones de terminar con problemas como feminicidios, desapariciones, violencia vicaria, trata de niñas y mujeres con fines de explotación sexual, por referir algunos.

«Las mujeres tlaxcaltecas no olvidamos y recordamos el dolor de las represiones violentas, de las omisiones del estado tlaxcalteca y la violencia institucional de sus operadores y de todas sus instituciones sin importar el nivel de gobierno. Los daños han sido irreparables para las mujeres, para las niñas, para las adolescentes, para las familias. […] La Marea Violeta es autónoma. Somos mujeres violadas, atravesadas por la violencia. No somos una cifra, no somos un equipaje para sus indolencias y violaciones a nuestros derechos humanos».

Sumando diversas causas que convergieron en una exigencia común de seguridad real, exgieron parar el “ecocidio del Parque de la Juventud”, y crear espacios para la siembra de semillas reconociendo a las mujeres del campo, también pidieron atención a la salud mental, la mejora de servicios hospitalarios, despenalizar el aborto y en general que la atención médica sea digna.

Asimismo denunciaron acoso, hostigamiento y exigieron la aplicación estricta de la Ley 3 de 3 contra violentadores en el poder. «Estamos hartas del acoso y del hostigamiento, exigimos que se aplique la 3-3 contra la violencia hacia las mujeres, no queremos más agresores, deudores alimentarios o violadores en el poder. Exigimos eliminación de la corrupción en las instituciones, transparencia por parte del gobierno.[…] Exigimos una revisión a los pagos extrajudiciales que exigen los servidores públicos para no actuar y no investigar los delitos. Exigimos seguridad, no cabinas».

Con una advertencia clara hacia los próximos procesos electorales externaron «mientras no actúe el gobierno, saldremos a las calles y también vamos a decidir en las urnas». Las colectivas reafirmaron que su lucha es por la vida digna, la autonomía y la independencia de todas las mujeres, niñas y adolescentes de Tlaxcala.