Pierden padres de familia por suspensión repentina de clases
Ya habían cooperado para convivios y en algunos casos comprado atuendos para las posadas y pastorelas, cuando suspendieron todo de último momento; no habrá reembolsos
Por: Miguel Ángel Lara
Padres de alumnos de jardines de niños y primarias, principalmente, resultaron afectados y perdieron cantidades económicas variables por la suspensión repentina de clases en las escuelas, lo que generó molestias y reclamos entre ellos y los docentes.
La inconformidad se generó cuando los directivos avisaron, el lunes, que solo podrían tener actividades hasta el martes, y que había indicaciones de que quienes no respetaran el aviso serían sancionados, por lo que los convivios, pastorelas y posadas quedarían suspendidos de último momento.
La mayoría de los tutores y maestros ya habían contemplado que hoy fuera el último día de actividades escolares, y prepararon convivios de fin de año en los que los padres de familia aportaron una cooperación, apartaron alimentos en algunos negocios y en otros casos ya hasta habían comprado con anticipación.
Sin embargo, al llegar la instrucción desde la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE), todo se vino abajo.
“Nosotros cooperamos 160 pesos para la comida, el ponche, los aguinaldos y unos regalos que teníamos previstos para nuestros niños, el convivio sería el jueves y tuvimos que apartar con anticipación la comida, dimos un depósito y hoy nos las entregan, desafortunadamente ya no pudimos cambiar la fecha y vamos a perder lo que ya dimos”, dijo una madre de familia.
“En nuestro grupo los niños iban a cantar villancicos, les compramos sus gorritos, sus diademas de reno, sus suéteres y sus bufandas, y ahora ya ni lo pudieron usar porque todo se suspendió, aparte de que cooperamos 150 pesos para el convivio”, dijo otra de las entrevistadas.
En el mejor de los casos, la comida que ya se había apartado para la convivencia se les entregará a los niños a través de la comisión que se formó en el salón y que sería la responsable de cumplir a tiempo.
“Nosotros vamos a tener que ir por lo que encargamos, y les dijimos a los papás a través del grupo de WhatsApp que vengan a recoger lo que les íbamos a dar en la escuela, junto con sus aguinaldos y sus juguetes, finalmente para eso cooperaron, pero sí es incómodo que los niños no puedan disfrutar de la convivencia con sus compañeros”, sostuvo una tercera persona entrevistada.
Aunque los padres de familia se mostraron inconformes y molestos por lo que ocurrió, finalmente saben que la decisión no fue negociable y que las autoridades educativas actuaron a favor del bienestar de los niños, aunque sí condenaron que el aviso no se giró unos días antes para tomar previsiones.
