Pirotecnia clandestina combinada con el alcohol, factor de accidentes fatales en Tlaxcala
60 establecimientos de pólvora operan con licencia oficial en la entidad
Isabel Polvo
La operatividad clandestina en la fabricación y uso de pirotecnia, sumada a un manejo inadecuado, es el problema de seguridad más apremiante en Tlaxcala, que en algunos casos terminan en graves accidentes, sobre todo han ocurrido en lugares que no han sido autorizados, externó Juvencio Nieto Galicia, coordinador estatal de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC),
Nieto Galicia identificó varios factores que han derivado en las tragedias, como la falta de capacitación, la operación de talleres clandestinos y, en el contexto de celebraciones, el consumo de alcohol durante fiestas patronales, son factores de riesgo.
El funcionario explicó que, hace cuatro años, los grupos de pirotecnia veían al gobierno como una figura opresora, lo que obligaba a la mayoría de los artesanos a trabajar en la clandestinidad. Y el cambio de enfoque ha permitido tener acercamiento con estos grupos de artesanos de la pirotecnia.
Indicó que se ha establecido un trabajo conjunto con los artesanos, reconociendo su experiencia en el manejo y química de la pólvora; además el gobierno estatal les brinda capacitación dos veces al año y realiza revisiones continuas en sus talleres y zonas de almacenamiento.
Estas revisiones se realizan en conjunto con la coordinación nacional y la representación de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) para tener un esquema de trabajo integral y regulado.
A propósito, el coordinador comentó que junto con la Sedena tienen identificado 60 polvorines que opera con licencia oficial para el manejo de pólvora en la entidad, los municipios con esta actividad es Sanctórum y Xaloztoc, y la CEPC brinda talleres dos veces al año y con inspecciones hasta en cuatro ocasiones, y no se han reportado accidentes.
El coordinador de la CEPC subrayó que si bien, los accidentes continúan presentándose en talleres clandestinos o en eventos donde se omiten los protocolos de seguridad básicos, mientras que los establecimientos que cumplen con la ley han mantenido un historial seguro.
Agregó, que, aunque se ha reducido la incidencia, los accidentes persisten. Nieto Galicia subrayó que los percances más graves y recientes, como el ocurrido en Totolac, se originaron por la combinación de alcohol y pólvora.
Aunado a que la compra de artefactos por parte de personas que no siguen las normas de seguridad, los accidentes ocurren en fiestas patronales o de comunidad donde los comités de fiesta están a cargo de la quema, a pesar de no ser pirotécnicos ni personal de Protección Civil.
El riesgo del manejo fuera de control se materializó en al menos dos tragedias notables este 2025, ambas relacionadas con el incumplimiento de las normativas de seguridad, fue el caso de La Trinidad Chimalpa, Totolac durante una fiesta patronal, la explosión de una bodega improvisada de cohetes ocasionó al menos ocho personas heridas y daños estructurales en una iglesia patrimonial.
Otro caso similar, fue en Santa Isabel Xiloxoxtla, también en una feria patronal, en la que se registró detonación de fuegos artificiales en la batea de una camioneta provocó la muerte de un menor de 16 años y dos personas más resultaron con heridas.
La CEPC insiste en la necesidad de que la población respete las normativas y evite la fabricación o almacenamiento de pirotecnia en sitios sin licencia, priorizando la vida sobre la costumbre.
