Estado

Libres carreteras y vías ferroviarias de Tlaxcala, depende de autoridades mantenerlas así

Campesinos que protestaron 6 días para conseguir un mejor precio de compra de maíz y otros granos levantaron el plantón con la promesa de ser recibidos por el secretario de agricultura federal; si no los recibe volverán a bloquear

Las carreteras y vías ferroviarias que permanecieron bloqueadas desde el lunes pasado por productores y miembros de organizaciones campesinas fueron liberadas este fin de semana.

Ahora, la permanencia de la circulación dependerá de la disposición que tenga el secretario de agricultura y desarrollo rural del gobierno de México para recibirlos y llegar a un buen acuerdo, luego de que el diálogo con las autoridades tlaxcaltecas no fue fructífero.

La noche del sábado, los agricultores liberaron las vías del ferrocarril que tenían bloqueadas desde el miércoles a la altura de la comunidad de Cuamatzingo, en el municipio de Muñoz de Domingo Arenas, medida que tomaron como forma de presión para que Julio Berdegué Sacristán, titular de la SADER los atendiera personalmente en Tlaxcala.

Jorge Caballero Román, delegado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en Tlaxcala, se comprometió a conseguir una reunión en la Ciudad de México con Berdegué, para exponer el caso local y establecer una mesa de diálogo a fin de conseguir un acuerdo sobre el precio de garantía del maíz tlaxcalteca.

Previamente, la noche del 31 de octubre, los campesinos liberaron la autopista Arco Norte que mantenían bloqueada a la altura de la caseta de cobro de Sanctórum y la carretera México-Zacatepec que estaba cerrada en Nanacamilpa desde el lunes pasado.

De acuerdo con lo acordado con el representante de la SADER en la entidad, la reunión con el titular será en el transcurso de la semana, aunque tienen conocimiento de que algunos campesinos de Nanacamilpa ya han sido citados a declarar ante las autoridades ministeriales por los cierres carreteros.

Esto, señalaron, puede interpretarse como un acto intimidatorio, sin embargo, adelantaron que la exigencia de un mejor precio para el maíz y otros granos continuará, pues se trata de una demanda de hace varios años.

“No somos acaparadores, nosotros trabajamos la tierra y tenemos los elementos para decir que el valor comercial que se le da a la producción es injusto”, expusieron.

Remarcaron que otra petición es que Alimentación para el Bienestar sea más flexible en los requisitos para la compra de maíz, ya que les fija un tope de 25 toneladas, pero solamente a quienes acrediten ser poseedores de un mínimo de cinco hectáreas.