Dan una semana a Karina Erazo para entregar el sindicato 7 de Mayo
El Tribunal de Conciliación determinó que mantuvo la dirigencia de los burócratas de manera irregular; Enrique Escobar asumirá el cargo
Karina Erazo Rodríguez, actual líder del Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes, Municipios y Organismos Descentralizados del Estado de Tlaxcala, “7 de Mayo”, tiene una semana para entregar el cargo y desocupar su oficina.
El Tribunal de Conciliación y Arbitraje del Estado de Tlaxcala (TCyA) fijó como fecha máxima el 21 de octubre para que Enrique Escobar Cortés sea restituido como dirigente legítimo, luego de que el Segundo Tribunal colegiado del Estado de Tlaxcala avaló el reconocimiento de Escobar Cortés como legítimo secretario general.
Tras la resolución al expediente 453/2023, el tribunal ordenó la inmediata toma de nota del verdadero triunfador de la elección, sin embargo, Karina Erazo promovió un amparo por el que se le concedieron unos días más al frente del gremio, pero la fecha límite es en 7 días o de lo contrario será apercibida.
Al resolver el Amparo en Revisión fue reconocida la legitimidad de la votación donde Escobar Cortés fue electo como secretario general junto con su Comité Ejecutivo, quienes fueron respaldados en noviembre de 2023 por una amplia mayoría de más del 70% de los agremiados.
Derivado del resolutivo, el Tribunal de Conciliación y Arbitraje en el Estado (TCyA) fue instruido para que a la brevedad posible otorgue la toma de nota al comité encabezado por Escobar, y se oficialice la destitución de Karina Erazo Rodríguez, quien se había mantenido al frente del organismo.
Tras el aviso, los agremiados consideraron que se trató de un golpe contundente hacia la directiva que fue impuesta por la administración sindical anterior.
Así señalaron que el sindicato de burócratas nació como un organismo de defensa y protección de los derechos de los trabajadores del gobierno estatal, pero en los últimos años se convirtió en un instrumento utilizado para someter y dividir a los empleados.
La administración de Karina Erazo, dijeron, ha estado marcada por irregulares, hostigamiento y represión, con el único objetivo de que los sindicalizados se pronunciaran a favor de intereses familiares y políticos.
“La voz de los trabajadores volvió a escucharse, se acabó la etapa de abuso y corrupción; el reto ahora será reconstruir al sindicato, devolverle su papel de defensor de los derechos laborales y garantizar la transparencia en el manejo de recursos y en la representación de los más de tres mil burócratas afiliados”, dijeron algunos burócratas.
