Alcalde de Panotla reconoce a los participantes del Festival de la Pelota Tarasca
El equipo de Panotla orgullosamente obtuvo el tercer lugar en esta competencia donde vinieron equipos de otros estados
Valentin León Cuamatzi
El ayuntamiento de Panotla Tlaxcala, administración 2024-2027, informó que “el presidente
municipal Idelfonso Carro Roldán, recibió y felicitó a las y los participantes de Festival Pelota
Tarasca, quienes muy orgullosos obtuvieron el tercer lugar”.
Orígenes de la Pelota Tarasca. El juego de la Pelota Tarasca hunde sus raíces en el corazón de la
cultura purépecha, una civilización que floreció en el occidente de lo que hoy conocemos como
México. Este juego ancestral, variante del ampliamente conocido juego de pelota mesoamericano,
constituía una pieza central en las tradiciones mesoamericanas y desempeñaba un rol simbólico
en la sociedad purépecha. Practicado tanto por la nobleza como por el pueblo, este deporte no
solo era una exhibición de destreza física y estrategia, sino también una manifestación de la
cosmovisión y los valores espirituales de la época.
Participar en él era un honor y, en algunos casos, se le atribuían connotaciones rituales y de
sacrificio, reflejando la íntima relación entre el juego, la religión y la identidad cultural de este
pueblo. En su esencia, la Pelota Tarasca era mucho más que un simple entretenimiento; era un
eslabón que unía el plano terrenal con el espiritual, y sus jugadores eran vistos como guerreros
que luchaban en un escenario que trascendía lo meramente lúdico.
El significado cultural y espiritual. La Pelota Tarasca constituye una parte vital de la herencia
cultural de los pueblos originarios de Michoacán, encarnando valores trascendentales dentro de la
cosmovisión purépecha. Este juego no era meramente un pasatiempo, sino un espejo de la
cosmogonía y la estructura social de la época, estrechamente vinculado a los rituales purépechas y
a las festividades mesoamericanas. Era común que se llevaran a cabo partidas durante periodos de
celebración o en ceremonias que marcaban cambios significativos en el calendario agrícola o
religioso, funcionando como un conducto para el mantenimiento del orden cósmico y terrenal.
La Pelota Tarasca en la actualidad. La revitalización cultural de juegos tradicionales representa un
esfuerzo significativo para las comunidades y activistas que buscan preservar su herencia. La
Pelota Tarasca actual es un claro ejemplo de cómo prácticas ancestrales pueden ser adaptadas y
adoptadas por nuevas generaciones. Diversas asociaciones culturales y promotores de juegos
indígenas han tomado la iniciativa para evitar que este juego, arraigado en la cultura del pueblo
purépecha, caiga en el olvido.