Municipios

Zacatelco también cerrará su panteón

Uno de los más grandes del sur y con tumbas de más de un siglo, tampoco permitirá el acceso de personas por la contingencia del coronavirus

El panteón municipal de Zacatelco, uno de los más grandes de la región, y uno de los más visitados por las personas durante fechas importantes, como el Día de la Madre y el Día de Muertos, también permanecerá cerrado en esta ocasión.

Las autoridades municipales han informado que, debido a la contingencia sanitaria que sigue vigente, y para no exponer a las personas que llegan durante las celebraciones de muertos a dejar flores, e incluso convivir en las tumbas de sus familiares y seres queridos, el panteón permanecerá cerrado desde el próximo 28 de octubre.

Será hasta el 4 de noviembre cuando las puertas nuevamente se vuelvan a abrir, sin embargo, personal de protección civil se mantendrá al tanto de que quienes ingresen lo hagan de manera ordenada y cumpliendo con las medidas sanitarias como el ingreso de pocas personas, uso de cubrebocas y mantener su sana distancia.

Al igual que en la mayoría de los municipios, este año las autoridades han decidido proteger la salud de las personas, aunque la tradición de enflorar las tumbas se vea interrumpida, por eso solicitaron a la ciudadanía su comprensión y apoyo para que todos puedan evitar contagios de coronavirus.

Así mismo, las personas que acostumbran vender flores, antojitos y botanas al exterior del camposanto zacatelquense, aunque verán afectada su economía es probable que no se instalen, las autoridades tendrán que prever si permiten o no que los vendedores ocupen un espacio fuera del panteón.

Mientras tanto, anunciaron que las puertas permanecerán cerradas por espacio de más de una semana.

Es de recordar que el panteón municipal de Zacatelco, además de ser uno de los más grandes de la región, también es uno de los más bonitos y que más historias guarda, pues en su interior han pasado por lo menos tres generaciones y las familias siguen llevando flores a sus familiares.

Los primeros sepulcros de aquel lugar datan de finales del siglo XIX (19) y principios del siglo XX (20), teniendo entre las más importantes el lugar donde yace el brazo de Domingo Arenas, caudillo revolucionario, y la tumba de su hermano Cirilo Arenas, además de otros de sus familiares.

Personajes de la política local también descansan ahí, lo que se puede ver al contrastar las lápidas más humildes con mausoleos que denotan la clase económica de la región.